Drones con tecnología lalinense contra la velutina

Presentan un nuevo sistema para acabar con la avispa de manera limpia, segura y sin límite de altura


LALÍN / LA VOZ

Lalín es tierra de emprendedores y Jaime Pereira es uno de ellos. Hace unos años creó Aerocámaras y desde entonces la firma ya lanzó varios inventos. El abuelo de Jaime es apicultor y hace tres años, de la preocupación de este por las avispas velutinas, nació un sistema para acabar con los enjambres utilizando drones. Un sistema que las mata de una manera limpia, segura y «sin límite de altura» llegando a donde nadie puede llegar.

Ayer la firma realizó una demostración real por encargo del Concello de Vila de Cruces. El escenario fue el área recreativa de A Carixa y el objeto del ataque un vistoso enjambre situado en la copa de un árbol a unos 25 metros de altura y de 1,2 metros de diámetro. Para acabar con él se utilizan dos pilotos. Jaime Pereira se encargó del manejo del dron, y Gonzalo Cabo de la pértiga desplegable que lleva acoplada y que alcanza los cuatro metros. Jaime Pereira explica: «Yo tengo que tener mucha precisión al acercarme porque hay ramas, hojas y mi compañero tiene que manejar la pértiga y acertar con una cámara de precisión que lleva en la punta, por eso necesitamos ser dos personas, sobre todo para los nidos que están dentro del propio árbol». Una vez que el dron se coloca, la pértiga se clava y por medio de un botón se inyecta el veneno, 1,2 litros que alberga un depósito de 1,5 litros que lleva el dron.

No es pequeño, son 1,6 metros de envergadura. La operación se lleva a cabo en apenas diez minutos. Los dos pilotos llevan un traje antivelutina, confeccionado con una tela más gruesa que los que se usan para evitar las picaduras de las abejas. Ayer se utilizó un segundo dron para grabar toda la operación.

Avispas desesperadas

El ruido perturba a las avispas, que al acercarse atacan sin piedad al dron pequeño primero y luego al dron velutina. En las imágenes que recogen en cámara se puede ver a las avispas desesperadas. En pocos minutos el veneno empieza a hacer efecto. La rapidez depende de la concentración y sigue actuando dentro del enjambre las siguientes 24 horas. Enseguida algunas caen al suelo dentro del perímetro de seguridad.

La demostración de ayer contó con numerosos testigos. Unos que acudieron exprofeso y otros por casualidad, como dos vecinas de Silleda cuyo coche pinchó en medio de la puesta en escena. Apartaron el vehículo a un lado y mientras esperaban por la grúa aprovecharon para observar el trabajo de los drones. Una de ellas apuntaba que «non contabamos con isto» y echaba en falta que este trabajo no lo realizasen en su casa, «que teño dous niños, un nunha maceira, e non me dan vido a quitalos».

La actuación fue rápida y limpia, pero llegar a este sistema no fue fácil. Jaime Pereira explica que empezaron «hace unos dos años y medio a investigar probando varios sistemas, con espráis y con diferentes tipos de pértiga». Un estudio de prueba-error hasta dar con la clave, y esa fue que la pértiga no fuese rígida, evitando de ese modo que «descompensara el dron y que este empezara a moverse como una caña de pescar arriba y abajo», añade.

Drones sin límite de altura

El sistema está operativo desde el año pasado. Las primeras pruebas con él ya fueron satisfactorias consiguiendo la estabilidad de la pértiga, necesaria para que no balancee y poder manejarla 360 grados para poder orientarla hasta el nido y pincharlo. El sistema se ofrece a particulares, concellos y administraciones y permite llegar a donde un bombero no puede. Pereira explica que «el dron no tiene límite de altura, puede llegar a cualquier parte, de una forma segura y sin riesgos personales». De momento llevan ya 300 retirados, pero su lucha no acaba aquí. Pereira destaca que «los viticultores están negros porque se comen las uvas, se comen la fruta y las tengo visto hasta alimentándose de un delfín varado, no tienen límite y se adaptan a todo».

En lo que están trabajando ahora es en la combinación de diferentes tecnologías para localizar los enjambres: «Mientras no podamos verlos todos y destruirlos no acabaremos con ellas».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Comentarios

Drones con tecnología lalinense contra la velutina