Las olas podrían llegar a superar los cinco metros de altura
15 sep 2018 . Actualizado a las 05:00 h.Hace exactamente once meses Galicia recibió la visita de Ophelia, un huracán de categoría 3. Nunca antes un fenómeno de este tipo había estado tan cerca de la comunidad. Se esperaba una jornada de vientos intensos y grandes olas. Sin embargo, las protagonistas fueron sin duda las altas temperaturas. Un dato que da buena cuenta del intenso calor que llegó de la mano del ciclón fue el valor que se registró en Ribadeo. En pleno mes de octubre el mercurio ascendió hasta los 34 grados, una cifra histórica para una zona donde el termómetro no suele superar los 25 ni siquiera en una jornada calurosa de verano.
El aire tropical llegó a través de una autopista que crearon Ophelia y un anticiclón. Lo que uno espera de las altas presiones es sol y calor y de las bajas frío y lluvia. Pero eso no tiene por que ser siempre así. A menudo las piezas atmosféricas se colocan de tal forma que un anticiclón puede generar mal tiempo y una borrasca bueno. Esto suele ser habitual cuando estos sistemas meteorológicos se alían. Sucedió con Ophelia y volverá a ocurrir con Helene, que ya se ha convertido en tormenta tropical. El ciclón mantiene su ruta hacia el norte moviéndose por el Atlántico de forma paralela a la Península. Además hay un anticiclón con su centro de acción en el este de Europa. Como los vientos de las bajas presiones giran en contra de las agujas del reloj y de las altas a favor, se genera un pasillo que canaliza el aire cálido hasta la comunidad gallega. Durante los próximos días, las temperaturas serán elevadas para la época del año. Las anomalías positivas, valores por encima de la media, podrían ser de hasta diez grados. El calor será más intenso en el interior. En la costa las nubes bajas y las nieblas ayudarán a suavizar el ambiente. Pero como Galicia lleva varias semanas inmersa en una dinámica de sol y calor, el paso de Helene se notará aunque no tanto como ocurrió con Ophelia. Mucho más notables serán los efectos en Francia o el Reino Unido. La próxima semana, las temperaturas registrarán valores extremadamente elevados para un mes de septiembre debido a la irrupción de aire tropical.
La otra huella de Helene se percibirá en el mar. Los modelos muestran todavía mucha incertidumbre sobre el recorrido exacto que va a realizar por estas latitudes. De eso dependerá finalmente el tamaño de las olas. Ahora mismo todo apunta a que podrían superar los cinco metros de altura. En ese caso los avisos se moverían entre el amarillo y el naranja. Falta saber también si el frente que lleva asociado acabará afectando o no. La incertidumbre que presenta todavía la previsión tiene que ver con el baile atmosférico que están protagonizado Helen y el ciclón subtropical Joyce. El resultado de esa interacción influirá de forma determinante en la evolución de Helene. La Agencia Estatal de Meteorología recomienda estar muy pendientes de las actualizaciones de la previsión para las próximas horas.