Aprender gracias a la observación

El IES A Pinguela de Monforte tiene un planetario, un huerto y un jardín botánico. Apuesta por el conocimiento experimental


monforte / la voz

El IES A Pinguela de Monforte, situado en un extremo de la ciudad, es un centro singular: tiene cinco edificios en un entorno inmejorable -que incluye un jardín botánico- y sigue creciendo en alumnado aunque el envejecimiento poblacional es dramático en esta zona. Tal vez tenga que ver en su éxito la diversificación de la oferta académica (además de la consabida ESO, tiene dos ramas de bachillerato y todas las etapas de FP) o su clara apuesta por la investigación como forma de aprender. El director del instituto, Enrique Sampil, cree que su labor al frente de un claustro relativamente estable -hay un 25 % de interinidad- es animarlos a que «fagan innovación» a la vez que favorecer que profesores y alumnos salgan del aula. Así, tanto el planetario como el vivero o el jardín botánico son espacios muy utilizados por los maestros, y así las especies arbóreas están todas identificadas con códigos QR. El propio jardín ha dado paso a una asignatura de libre configuración en segundo de bachillerato. En ella, Pablo Fernández enseña a sus estudiantes aspectos de la meteorología, los suelos y geología y botánica; la mayor parte de quienes se apuntan a la asignatura piensan en carreras de biocencias.

El aprendizaje basado en proyectos es una de las apuestas del instituto. En la actualidad participan en trece proxecta de la Consellería de Educación, que supone la movilización del 50 % del profesorado. Hay para todos los gustos: parlamentarismo, alimentación, consumo, deportes, patrimonio, periodismo, medio ambiente, meteorología...

También se considera fundamental el intercambio de alumnado. A Pinguela participa en el programa Erasmus, y hay viajes a Francia e Italia; las prácticas de FP se hacen muchas veces fuera de nuestras fronteras. «Todos os anos viaxamos a Francia», recuerda el director, la visita de tercero de ESO a Madrid es ya un clásico y cada dos años vuelan a Bruselas para conocer la sede belga del Parlamento Europeo.

Buena velocidad de Internet

La tecnología está muy presente en el instituto. Forman parte de Edixgal, la versión revisada del programa Abalar y el libro electrónico. Ahora ya pueden disfrutar de esta propuesta en A Pinguela, ya que han pasado de 8 megas a 200 y este año por fin llegaron a los 500 megas. Un logro para un instituto que tiene FP de administrativo, y donde Alberto Redondo, uno de los docentes, intenta fomentar el emprendimiento entre los estudiantes.

Uno de los programas más novedosos del centro es la radio escolar, cuyos programas se pueden descargar por Internet. Xosé Manuel Castro es su impulsor y ha conseguido involucrar a los alumnos más jóvenes. Estos se encargan no solo de grabar los programas, sino de planificarlos, hacer las escaletas con el guion de los espacios, e incluso tienen que buscar la sintonía y diseñar el logotipo.

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
4 votos
Comentarios

Aprender gracias a la observación