Imaginación para frenar a la velutina

Andrea Presedo / M. S. REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Adolfo enseña el mecanismo por el que funciona su cazamariposas con tapa.
Adolfo enseña el mecanismo por el que funciona su cazamariposas con tapa.

Apicultores gallegos se las ingenian para crear trampas que permitan proteger las colmenas de la avispa asiática

20 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La avispa velutina no para de extenderse por Galicia y cada vez son más los daños ocasionados en las colmenas de abejas. Ante esta situación los apicultores lo tienen claro: no pueden quedarse de brazos cruzados. Surgen así inventos caseros para dar caza a la velutina y proteger sus colmenares, como el sistema ingeniado por Adolfo Lourido. Este apicultor de la provincia de Ourense, harto de ver cómo la velutina se comía a sus abejas, decidió darles caza él mismo. «Se trata de un cazamariposas con una tapa hecha con una caja de galletas metálica. Le puse un muelle con una trampa para ratones y así, al tirar del cordel consigo que se cierre la tapa y atrapar a la velutina», explica. Los materiales usados para su construcción son muy baratos: «El cazamariposas me costó un euro cincuenta en el chino. Cualquiera puede construir la trampa en casa de una forma rápida, barata y sencilla. No está patentada ni homologada». Asegura que es un invento que funciona pero también advierte que hay que dedicarle tiempo porque con él se atrapan las velutinas una a una. «El mejor momento para trabajar con él es a última hora de la tarde, que es cuando las abejas están ya recogidas», añade.

Pero esta no es la única trampa que existe para acabar con la avispa velutina. Desde la Asociación Galega de Apicultura (AGA) opinan que el mejor sistema es el de la arpa eléctrica, con el que consiguen alejar a las velutinas de los colmenares, evitando así que los sitien. Esta consiste en una serie de hilos de acero inoxidable cuya separación -2 centímetros- permite pasar a las abejas a la colmena, pero no a la velutina. «Ajustamos la intensidad y el voltaje para que la trampa aturda a la avispa velutina y así caiga en un pequeño tanque con agua, donde ya debería morir», explica Rafa Díaz, delegado de la AGA en Ferrol. A pesar de que una descarga eléctrica podría matar a la avispa, prefieren optar por aturdirla precisamente para proteger de la descarga a otros animales que se pudieran acercar a la trampa.

El arpa eléctrica con el tanque de agua debajo.
El arpa eléctrica con el tanque de agua debajo.

Una de las ventajas que presenta este sistema es que permite colocar la trampa en apiarios que estén lejos de la red doméstica, ya que se alimenta de una fuente de alimentación autónoma. Esta incorporación, obra de Miguel Ángel Meizoso, es un gran avance, según opina el delegado.