La tierra del alumnado menguante

Este curso quedaron vacías más de 10.000 plazas que se ofertaban en cuarto de infantil

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Santiago / La Voz

No hay niños para tantos pupitres. O al menos, no los hay en ciertas áreas de Galicia. Con el plazo de solicitud de plazas en cuarto de educación infantil -3 años- a punto de expirar, es probable que la situación de este curso se vuelva a repetir el que viene. Porque este año hubo diez mil pupitres vacíos. Según los datos aportados por la Consellería de Educación -que explica que el número de plazas ofertadas para empezar el colegio en septiembre es similar al de este año, aunque concretará cifras cuando se cierre el proceso-, hace un año se presentaron un total de 18.108 solicitudes. La oferta de la Consellería de Educación era de 28.775 pupitres para pequeños de tres años. Y esas 18.000 solicitudes ya eran bastantes menos que las del curso anterior. En concreto, 1.484 menos. Según los datos del Instituto Galego de Estatística, la previsión era que este año hubiese 456 alumnos menos de infantil.

Las cifras dan la medida del declive demográfico, pero también del desequilibrio territorial que hay en Galicia. Porque de esas 18.000 solicitudes, buena parte se habían realizado en las siete ciudades. Casi el 44 % llegaban de las áreas urbanas, un total de 7.946. Y especialmente del eje atlántico. Lugo y Ourense apenas sumaron 1.700 nuevos escolares.

Trece escuelas cerradas

Las consecuencias están claras: mientras algunos centros no son capaces de atender toda la demanda que tienen y los pequeños se derivan a centros que no eran su primera opción, otras escuelas, directamente, cierran. Cierran porque no tienen a quién enseñar. Este curso comenzó con trece escuelas unitarias menos que el anterior porque no habían alcanzado la demanda mínima establecida por la Xunta para mantenerlas en funcionamiento: seis alumnos. La sangría ha sido brutal. En diez años, se han clausurado casi 200 escuelas unitarias en la comunidad.

¿Qué pasa cuándo cierra una escuela? Los alumnos, obviamente, no se quedan sin escolarizar. Son derivados a otros centros escolares, explica Educación. «Depende de cada caso -aclara- pero o máis normal é que se trasladen os nenos ao centro máis cercano».

En el otro extremo, el de los colegios con mucha demanda, el proceso está a punto de abrirse: tras la solicitud llega el recuento de puntos según baremo. Algunos no irán al colegio que querían. El año pasado fueron cerca mil.

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