El Parlamento reelabora una ley para levantar el veto al traspaso de la AP-9

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Oscar Vazquez

El nuevo texto será aprobado la próxima semana con el apoyo de todos los partidos

01 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace ya un año que el Parlamento gallego impulsó por consenso un texto legislativo, remitido al Congreso, con el fin de reclamarle al Ministerio de Fomento la transferencia a la Xunta de la titularidad de la autopista del Atlántico, la AP-9. Con este gesto, el Gobierno de Feijoo pedía mayor capacidad para influir en la política de peajes aplicada por la concesionaria de una infraestructura vital para la articulación territorial de la comunidad. Pero desde Madrid no tardaron en poner objeciones. El Ejecutivo de Rajoy vetó la tramitación del texto por entender que se extralimitaba poniéndole deberes al Estado, una cautela que ahora se dispone a levantar el Parlamento gallego reformando la ley para que así se pueda materializar el traspaso.

El nuevo texto legislativo será discutido el próximo martes en la sesión plenaria de O Hórreo y tiene asegurado de antemano que será aprobado por unanimidad. Y es que esta vez no se trata de una iniciativa legislativa que parte del BNG, a la que se sumaron los demás grupos, como ocurrió el año pasado, sino que fue registrada en la Cámara por el conjunto de los 75 diputados autonómicos, adscritos a cuatro grupos políticos, entre los que figuran también el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y varios miembros de su Ejecutivo.

La concepción de la nueva proposición de ley sigue el mismo esquema que se remitió a Madrid el pasado mes de marzo, que el Gobierno de Rajoy acabó bloqueando en el Congreso por entender que podía suponer un riesgo para la estabilidad presupuestaria por reclamar la autopista para Galicia y dejar en Madrid cualquier sobrecoste derivado de la operación. De hecho, el proyecto normativo establecía que el Estado conservaría a su cargo «las obligaciones con repercusiones económicas y financieras derivadas de la aplicación de la concesión en vigor», una referencia explícita cuestionada abiertamente por Fomento.

Por esa razón, los partidos gallegos decidieron eliminar del documento todas las cuestiones que motivaron su bloqueo en Madrid. Y en eso va a consistir la reforma normativa que se aprobará el próximo martes. Para empezar, se retira la referencia temporal, que consistía en fijar un plazo máximo de seis meses para el traspaso efectivo de la AP-9, a la vez que remarcan que el cambio de titularidad de dicha infraestructura no supondrá ningún incremento de los créditos ni disminución de los ingresos previstos en los Presupuestos del Estado en vigor.

Levantar las reservas

Los portavoces de los grupos parlamentarios coincidieron ayer en expresar su deseo de que con esta reforma desaparezcan todas las reservas para materializar el traspaso. «Agardo que nesta ocasión non repitamos o triste final que tivo a outra iniciativa», manifestó la portavoz del BNG, Ana Pontón, al término de la reunión de la Xunta de Portavoces.

El socialista Fernández Leiceaga resaltó que hace unos días se aprobó en el Congreso una iniciativa favorable al traspaso de la AP-9, sin carácter legislativo, lo que en su opinión ofrece «certas garantías» para que esta vez pueda prosperar aritméticamente la demanda galaica.

Para Luís Villares (En Marea), Feijoo tiene una oportunidad para «saír da súa impostura» con este asunto, mientras el portavoz del PP, Pedro Puy, señaló que en su grupo reinciden en la posición favorable a que se consuma la transferencia de la AP-9, petición que en su opinión tendrá más «valor político» por ir avalada con el respaldo de todo el Parlamento gallego.