El empresario de orquestas Lito se enfrenta desde hoy a un juicio en el que el fiscal pedirá para él 14 años de cárcel y casi 22 millones de euros de multa por seis delitos
02 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Desvinculado ya de un sector en el que llegó a ser conocido como el rey de las orquestas, Ángel Martínez Pérez, Lito, tiene hoy una cita de la que va a depender su futuro. La Audiencia de Pontevedra ha fijado para esta mañana el juicio en el que el fiscal lo acusa de media docena de delitos fiscales por los que solicita para él, inicialmente, un total de 14 años de prisión y multas que suman 21,6 millones de euros. Idéntica sanción económica se pide para su empresa, Representaciones Lito, al tiempo que se insta al tribunal a que le imponga el abono de un indemnización de más de 9,5 millones a favor del Estado.
En su escrito, el representante del ministerio público mantiene que esta sociedad declaraba un pequeño porcentaje de lo que ganaba: «La contabilidad oficial no recoge la imagen fiel de la empresa, así se contabilizan el 100 % de los ingresos de los clientes que quieren factura, aproximadamente un 8 % de lo facturado, y no se contabilizan los que no la quieren». De este modo, el fiscal estima que se pudieron haber declarado poco más de cuatro millones en los ejercicios 2011 y 2012, cuando habrían ingresado casi 50, 26.096.785 euros en el primero de estos años y 21.975.441 euros en el segundo.
En la documentación oficial «tampoco se recogen los gastos por los servicios de las orquestas, que son opacas, ni los de los representantes». De igual modo, el fiscal advierte de que, por el contrario, «se contabilizan como gastos facturas emitidas por otras empresas del grupo».
Se trata de un cúmulo de circunstancias que han llevado a la Fiscalía a sostener que, en cada uno de los ejercicios anuales investigados, se cometieron delitos contra la Hacienda Pública por el impuesto de sociedades, por el IVA y por el IRPF o retenciones.
A lo largo de la instrucción, Lito ha venido guardando silencio. No obstante, a través de un comunicado, mostró su disconformidad con las tesis de la Fiscalía y tachó de erróneo el criterio de la Agencia Tributaria que «considera que la sociedad no es un mero representante, sino que produce y vende espectáculos musicales completos, lo cual es radicalmente falso».
La firma, alega, «es un intermediario entre el grupo musical, cuyos músicos se rigen por el régimen especial de artistas [...], que establece que son trabajadores por cuenta ajena y, por tanto, no están sujetos a IVA; y el cliente final». Tras reconocer que «por este trabajo de intermediación» cobran una comisión, precisa que siempre han pagado sus impuestos.
Acta notarial
Al margen de Martínez Pérez, una veintena de familias de antiguos trabajadores suyos estarán pendientes de este juicio. Consideran que un sentencia condenatoria supondría demostrar que las orquestas son propiedad de Lito y no de los empleados a los que ha sancionado Hacienda.
Un grupo de estos trabajadores ha registrado un acta notarial dando cuenta del contenido de una reunión mantenida este verano con inspectores de Hacienda. Estos supuestamente les manifestaron que, si bien las comisiones de fiestas prestan servicios de mercado, «no es práctico» investigarlas o sancionarlas, y les manifestaron que las orquestas «deben ser empresas», un aspecto que los artistas no comparten.