«Einstein» ya tiene quien le quiera

Luis Casal / M. S. REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

OSCAR VíFER

Tras nueve meses en el refugio de animales de Cambados, el perro abandonado irá a París con su nueva familia

14 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«No sabemos cómo pudo hacer para sobrevivir en las condiciones en las que lo encontramos», comenta Olga Costa, presidenta del refugio de Cambados, recordando el momento en el que conocieron a Einstein, un dálmata de raza, mientras vagaba por las calles en estado crítico hace poco más de nueve meses.

«A los perros de raza normalmente nos los quitan de las manos, la gente es lo que más busca, -dice Costa- pero las necesidades especiales que tiene (Einstein) han hecho que se haya quedado con nosotros más tiempo de lo normal».

Con una infección de orina que le hace sangrar constantemente y que, si no se hubiese tratado correctamente, podría haber sido letal, Einstein se encontraba «delgado en extremo», «débil» y «con piedras en el riñón». No saben durante cuánto tiempo estuvo malviviendo en las calles, pero se desconoce cómo pudo mantenerse con vida.

Debido a su complicada enfermedad y las penosas condiciones que sufrió como vagabundo «le costaba mucho coger peso», dicen en Cambados; «aunque ahora se encuentra bien, las secuelas las tendrá de por vida y siempre necesitará un cuidado especial».

Hasta cinco familias se mostraron interesadas en adquirir el perro en un primer momento pero, en cuanto se les mencionaba su problema urinario y el alto coste de la alimentación especial que necesita -de más de 80 euros- se echaban atrás. No fue hasta que unos vigueses residentes en París lo encontraron a través de la página web del refugio y decidieron encargarse tanto de él como de una «compañera» también del refugio, Lorca.

«En Francia es obligatorio que las mascotas tengan una mutua de seguro médico», comentan, proceso que «no es necesario» en España. «Ahora que lo enviamos a París, sabemos que estarán dispuestos a darlo todo por ellos», dice Costa. Tras nueve meses sin poder recibir el amor de una familia, Einstein ya tiene quien le quiera en la propia ciudad del amor.

Las perreras, «a rebosar»

Cachorros abandonados durante días en cajas de cartón o cubos de basura, animales que rondan las calles desatendidos y camadas enteras dejadas a su suerte en medio del monte. Así es el día a día de las protectoras y los refugios de animales de Galicia, en situación de apuro debido al pronunciado alza del número mascotas que no pueden ser atendidas por sus familias de acogida.

«Estamos a rebosar», comenta Olga Costa. «Con crisis, la gente abandona más a las camadas indeseadas o a los animales que no pueden atender, normalmente por el gasto añadido», añade.

En los hogares y refugios de Galicia la saturación es patente desde antes incluso de los meses de verano, en los que aumenta tradicionalmente. En la perrera de A Madroa, en Vigo, llegaron a albergar a 613 perros durante el mes de julio; en Camino Municipal, Ourense, a casi 600, una situación «insostenible» en la que muchas veces «hay que acudir a los vecinos».