Muchos de los viajeros que vienen por primera vez repiten. Algunos lo hacen durante años
03 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Pimientos de Padrón. El Camino. Las olas. El verde del paisaje. Las galerías de las casas de la Ciudad Vieja coruñesa. El mar. Esas son algunas de las cosas que, como la melodía del flautista de Hamelín, empujan a los extranjeros a Galicia. Lo dicen ellos:
Alemanes
El verde, las olas de la costa norte y las Cíes. La primera vez que Daniela y Alexander vinieron a Galicia desde Colonia fue en el 2001. Desde entonces no han dejado de viajar por el norte de España. Ahora vienen con sus dos pequeños. «Nos gusta la costa, el verde, las olas, el paisaje...», relata ella desde el cámping de As Cabazas, en Cobas (Ferrol). Más al sur, en Vigo, están sus compatriotas Sarma Zegnere y Konstantin Serfas. Son una pareja de jóvenes de Leipzig. Vigo ha sido su primera parada en la ruta por Galicia que tienen preparada. De momento, las islas Cíes han sido su rincón predilecto. Ahora pondrán rumbo a Pontevedra.
Portugueses
El sol, la gastronomía de Sanxenxo y el Camino. Para María Margarida M. Macedo, de Estoril, y Helena y Joâo Alarcão, de Lisboa, agosto significa Galicia y especialmente Sanxenxo. Los tres se declaran entusiastas de la provincia de Pontevedra. Descubrieron las Rías Baixas por vínculos familiares y desde entonces acuden todos los veranos a Silgar en agosto. María Margarida destaca que le encanta todo, incluidos los pimientos de Padrón. Helena sostiene que veranear en Sanxenxo es una costumbre familiar y los tres destacan el agua, el sol, la gente, el albariño y la buena gastronomía. João es el que conoce mejor Galicia, no en vano ha hecho siete veces el Camino de Santiago, la primera ocasión en 1993. Ahora planea iniciar, el próximo 4 de septiembre, la ruta del Norte. También son habituales de Galicia cada verano Luisa Rio y Yessica Marques, dos veinteañeras de Valença y Vilanova de Cerveira, respectivamente. Están en Vigo. Para ellas ya es habitual pasar unos días en las islas Cíes.
Italianos
Islas en el Atlántico. Para Alessandra y Fabrizio, una pareja que ronda los 35 años, la de este verano es la primera visita a Galicia que realizan. Llegados desde la ciudad de Sassari, ubicada en la isla de Cerdeña, no dudan en ningún momento que las islas Cíes son el motivo principal por el que optaron por hacer un viaje que también cubrirá otras localidades de la comunidad gallega. «Todo lo que habíamos escuchado sobre ellas eran halagos, así que venimos a comprobarlo», comentan.
Británicos
El patrimonio cultural y la maravillosa mezcla de colores. El Obradoiro es un hervidero de turistas y peregrinos. Annie Watson, acompañada por su marido, explica con esmero a sus hijos los detalles de la catedral. A esta familia inglesa les ha encantado Santiago y lo que han podido visitar de Galicia, y aseguran que volverán. Estudiosa de la historia medieval, Annie ha disfrutado apreciando el patrimonio monumental de Compostela. «En España solo había estado en Barcelona y la Costa Brava, pero Galicia me ha encantado», afirma antes de referirse a la «mezcla de colores, realmente maravillosa» que han podido contemplar en la comunidad gallega y en otras zonas del norte de España que también han recorrido, como Cantabria. Otra pareja inglesa que disfruta de la belleza de la Ciudad Vieja coruñesa son Sarah y Paul. Llegaron en el ferri que atraca en Santander y van camino al norte de Portugal, donde estarán dos semanas. Les gusta el verde, la comida...
Estadounidenses
La arquitectura tradicional. Zambullida en un grupo de turistas vascos, Gloria descubre la belleza y la historia de las galerías que conservan las casas de la Ciudad Vieja coruñesa. Ha venido con su hermana, que vive en Asturias. Pero ella es de Colombia y vive en Estados Unidos. Su visita es de una semana. Duermen en Sanxenxo, pero cada día hacen «un tour dentro del tour», como dice, a alguna ciudad gallega. Para conocer. Ayer estuvieron en A Coruña. Hoy irán a Lugo. Parece que le gusta el arte por cómo mira a lo alto. Al caminar apunta la armonía de los balcones y las galerías. «Es toda una belleza», dice al tiempo que entra en la plaza de Azcárraga. Allí toma una foto, justo al lado del monolito que recuerda a Pucho Boedo.
Información elaborada por Marcos Gago, Belén G. Figueira y Adrián Viéitez.