Pagar por visitar los edificios religiosos es todavía testimonial

Solo dos catedrales y algunos monasterios imponen tarifas a los visitantes, una práctica habitual fuera de Galicia

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redacción / la voz

Visitar la catedral de Barcelona cuesta seis euros; la tarifa más barata para ver la Sagrada Familia, también en la ciudad condal, es de 15 euros; recorrer la catedral de Sevilla cuesta ocho; la de Toledo, dos -once con los museos-; y siete la de Burgos, mientras que quien desee acceder a la Almudena, en Madrid, podrá hacerlo gratis, pero le pedirán un euro para el mantenimiento del edificio. Cada vez más monumentos religiosos cobran un canon a los visitantes como una fórmula para garantizar su conservación. Pero esta práctica, que se está asentando fuera de Galicia, es aquí todavía testimonial.

De las cinco catedrales que hay en la comunidad solo dos, Tui y Ourense -esta desde ayer- cobran entrada. En la primera la tarifa básica es de cuatro euros, que bajan a tres para grupos de entre 15 y 20 personas y a 2,5 para grupos más amplios. En Ourense la entrada, con audioguía, cuesta 5 euros, que deben pagar quienes no pertenezcan a la diócesis.

Ni el Cabildo ni el Arzobispado de Santiago se plantean cobrar entrada en la catedral, y de hecho recientemente el arzobispo Julián Barrio aseguró públicamente que, «mientras yo sea arzobispo esto no se puede tocar». Segundo Pérez, deán de esta catedral, es contrario a «que las catedrales cobren porque pierden dimensión religiosa y se convierten en una especie de museo». No obstante, justifica que algunas tomen esa decisión «porque comprendo que el mantenimiento es caro», informa Elisa Álvarez desde la delegación de La Voz en Santiago. Sí cobra la catedral compostelana por visitar los museos o por acceder a los tejados. También es gratuito el acceso a la catedral de Lugo, que cobra un euro por visitar el Museo Diocesano. Y tampoco cuesta nada entrar a la de Mondoñedo.

Algunos monasterios han empezado también a cobrar una tarifa a quienes desean conocer sus instalaciones. Uno de ellos es el de Oseira (Cea), donde la visita individual cuesta tres euros y en grupo 1,5. La tarifa estándar en el de Poio es de 1,5 euros, pero los grupos de más de veinte personas pagan un euro por cada una de ellas. Celanova cobra dos euros, 1,5 para grupos y un euro a niños y estudiantes. En Santa Cristina de Ribas de Sil los visitantes pagan un euro, y 0,5 si son pensionistas, niños o estudiantes. Entre los edificios religiosos de Santiago el único en el que se abona entrada es el de San Martín Pinario, donde los visitantes pagan 2,5 euros y 1,5 si tienen derecho a precio reducido. En Silleda el monasterio románico de Carboeiro es de titularidad de la Iglesia pero gestiona el Concello su acceso y cobra una entrada de un euro (hay ofertas por grupos), informa Javier Benito.

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