Sanidade propone una sanción de 7.400 euros para la empresa de Málaga que gestionaba comedores
GALICIA
El instructor del procedimiento establece que la empresa cometió una falta grave al vulnerar cuatro normativas
22 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La Consellería de Sanidade abrió un expediente sancionador a las empresas malagueñas que gestionaban comedores escolares en una veintena de colegios de A Coruña, Lugo y Pontevedra. La jefatura territorial de A Coruña resolvió ya su informe y ha propuesta una sanción económica de 7.401 euros para Col-Servicol, que se encargaba de servir los menús en centros educativos de Betanzos, Culleredo y Cambre. La entidad tiene ahora quince días para presentar alegaciones en la Xunta.
El instructor del procedimiento establece que la empresa cometió una falta grave al vulnerar cuatro normativas: dos reglamentos europeos, el real decreto de normas sobre higiene para la elaboración, distribución y comercio de comidas preparadas y la ley 17/2011 de seguridad alimentaria y nutrición. Además, se mantiene la suspensión temporal de actividad. No obstante, desde Sanidade recuerdan que no es un procedimiento cerrado, sino solo una resolución provisional.
La Consellería de Educación, por su parte, no prevé abrir más procedimientos sancionadores que la rescisión del contrato a las dos empresas malagueñas que gestionaban veinte comedores escolares en Galicia, al detectar deficiencias en su servicio. Las dos entidades, Col-Servicol y Perea Rojas, pertenecen al mismo grupo y llevaban el cátering de centros educativos de Culleredo, Cambre, Betanzos, Viveiro, Cervo, Foz, Burela, Muras, Vilagarcía, Cambados, Cuntis y Caldas de Reis.
En noviembre, y tras las denuncias presentadas, la Consellería de Educación les rescindió el contrato y adjudicó de forma urgente los comedores a Sala Gradín y Serunión. No obstante, la Xunta ya ha iniciado una licitación ordinaria para estos veinte comedores que está en su última fase. De momento las dos mismas empresas -Sala Gradín y Serunión- son las propuestas para gestionar los comedores.
Aprovechando esta licitación la Administración modificó los criterios para adjudicar el cátering de los colegios. Entre los cambios incorporó el requisito de que las instalaciones en las que se preparan las comidas estén a menos de doscientos kilómetros del centro educativo, primando el uso de lácteos gallegos y de menos fritos.