«Necesito separarme, pero tengo miedo»

M. C. REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Miguel Villar

La asistencia psicológica es una de las labores de las voces que hay detrás del teléfono de Atención á Muller

29 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando suena la centralita, Raquel no sabe qué puede ser. En medio de la lluvia de llamadas que llegan al teléfono de Atención á Muller, el 900 400 273, hay decenas que tienen que ver con mujeres desesperadas que no saben qué hacer. Un día en una de esas múltiples llamadas sonó una voz: «Hola, quiero separarme, tengo miedo porque mi marido me amenaza con quitarme a los pequeños. ¿Qué puedo hacer?».

A dónde ir o explicarle de qué recursos dispone en la comunidad es la labor de Raquel y de las otras cinco personas que forman el grupo de trabajadores sociales que atienden ese número de ayuda de la Xunta todo el día durante 365 jornadas al año.

Entre las mujeres que llaman hay de todo. Algunas solo han discutido con su pareja y quieren hablar con alguien que las escuche, otras tienen claro que su vida debe dar un cambio de 180 grados. Pero también pueden ser vecinos, amigos, familiares de mujeres que está sufriendo violencia de género. «Hay algunas que llaman para contar lo que les ocurre porque no saben cómo interpretar lo que están viviendo con su pareja. No tiene por qué ser una llamada para decir que le han pegado justo en ese momento», comenta esta trabajadora social y coordinadora del servicio de asesoramiento a la mujer dependiente de la Secretaría Xeral de Igualdade. Desde ahí atienden también las llamadas que llegan desde la comunidad al 016, el teléfono de lucha contra la Violencia de Género que depende del Ministerio de Sanidad.

Lo que hacen es asesorar y, sobre todo, escuchar. «A veces la gente confunde ese teléfono con un número de emergencias como el 112 o una centralita donde denunciar un supuesto caso de malos tratos, pero lo que podemos decir a las personas que llaman es que vayan a la policía o llamen al 112 cuando vean un probable caso de maltrato.

Al llamar al 016, cuando allí comprueban que es una emergencia los derivan directamente a las fuerzas del orden», añade. Pero su servicio es muchas veces de atención psicológica. «Hay casos en los que llaman con periodicidad, no todos los días. Prácticamente lo que quieren es charlar. Luego hay la que cuenta el caso de forma genérica y también quien desgrana hasta el último detalle.