Galicia cierra el año 2015 con 91 fallecidos en accidentes de tráfico, que es la cifra más baja desde que se tienen registros. Los atropellos, con 14 víctimas, son una asignatura pendiente
02 ene 2016 . Actualizado a las 09:26 h.El primer muerto en accidente de tráfico del 2015 fue una mujer de 72 años que cruzaba la carretera por un lugar indebido en Tomiño. El último, un peatón de 48 años que irrumpió en la calzada el pasado jueves en Ponteareas y que fue arrollado por dos vehículos. Son dos atropellos que marcaron el inicio y el final del año con menos muertos de la historia en las carreteras gallegas. En el 2015 perdieron la vida 91 personas en accidentes ocurridos en las vías interurbanas de Galicia, siete menos que los registrados en el 2013, que hasta ahora era el año con el número más bajo de víctimas mortales desde que en los años sesenta se empezaron a contabilizar los fallecidos en accidentes de tráfico en España. Este balance es aún provisional, a la espera de que la Dirección General de Tráfico y el Ministerio del Interior hagan el recuento definitivo de víctimas. En este primer listado, que es el que se utiliza para analizar la evolución diaria de la siniestralidad vial, se recogen los muertos en las 24 horas siguientes a los accidentes ocurridos fuera de los cascos urbanos.
El balance del 2015 devuelve a Galicia a la senda del descenso continuado en el número de víctimas de la carretera. Pese a que cada muerte es una tragedia, lo cierto es que el número de 91 fallecidos en un año supone que se retoma la tendencia positiva experimentada en el 2000 y que se rompió en el 2014, cuando se produjo un repunte en el número de víctimas mortales, con 112 fallecidos en las carreteras gallegas.
El problema de los atropellos
Tal y como queda demostrado con la circunstancia de que la primera y la última víctimas mortales del año fuesen peatones, los atropellos siguen siendo uno de los problemas pendientes de resolver en el tráfico gallego. En el año que se acaba de cerrar perdieron la vida 14 personas de esa forma, lo que supone alrededor de un 16 % del total de las víctimas mortales de la red viaria de la comunidad. Ese peso porcentual de los atropellos en la siniestralidad de Galicia preocupa a los responsables de la seguridad vial puesto que se considera que en la mayoría de los casos son siniestros totalmente evitables tomando una serie de medidas de precaución tanto por parte de los peatones como de los conductores.
Las estrategias que estudian la DGT y la Guardia Civil de Tráfico parten del análisis del perfil del peatón de riesgo gallego, que revela que la víctima más frecuente de atropello es un varón de edad avanzada, generalmente con más de 65 años, que vive cerca de la carretera por la que camina a diario y en la que se juega la vida para ir al bar, al supermercado, a la farmacia o a la iglesia. El examen de los atropellos ocurridos en las carreteras gallegas muestra a peatones que visten ropas oscuras y que no usan prendas reflectantes, lo que dificulta su visión por parte de los conductores sobre todo en las horas de escasa visibilidad. Y otro dato: un alto porcentaje fueron arrollados cuando ya terminaban de cruzar la calzada, lo que a juicio de los expertos indicaría que hacen un mal cálculo de la distancia y de la velocidad a la que se aproximan los vehículos.
Más vigilancia
Los expertos coinciden en señalar que en los últimos años se ha logrado una mayor concienciación de la sociedad sobre los problemas del tráfico. Y al mismo tiempo se ha producido un incremento de la vigilancia sobre los comportamientos al volante de determinados conductores de riesgo, que han sido apartados de la carretera con la retirada de puntos de su carné o con sentencias judiciales. De todas formas, sigue siendo preocupante que cada fin de semana se detecten más de 200 casos de conductores que dan positivo en las pruebas de alcoholemia. Y al alcohol se le ha añadido un nuevo problema, como es el del consumo de drogas entre muchos automovilistas. En una de las últimas campañas de vigilancia, desarrollada en diciembre, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico denunciaron en solo una semana a 103 conductores gallegos que dieron positivo en las pruebas de consumo de droga.
La Guardia Civil de Tráfico detectó 95 positivos por alcohol y 13 por drogas durante el fin de año
La Guardia Civil de Tráfico puso en marcha durante la madrugada de fin de año y en las primeras horas de la mañana de ayer varios dispositivos especiales de vigilancia en las cuatro provincias gallegas para detectar a conductores que hubiesen consumido alcohol o drogas. Los agentes realizaron controles en carreteras de las cuatro provincias con un resultado de 95 automovilistas que dieron positivo en las pruebas de alcoholemia al superar la tasa permitida para poder conducir, que está fijada en 0,25 miligramos (0,15 para noveles y profesionales). Diez de esos 95 conductores denunciados por exceso de alcohol al volante superaron también la tasa penal (0,60), por lo que fueron denunciados como presuntos autores de un delito y citados por los propios agentes para comparecer ante un juez en las próximas horas.
Con todos los tipos de drogas
En los dispositivos especiales realizados durante la madrugada de fin de año, la Guardia Civil de Tráfico también denunció a 13 conductores que circulaban con presencia de drogas en el organismo. En este caso no hay tasas como en los casos de alcoholemias, por lo que el mero hecho de dar positivo en algún tipo de drogas ya supone una infracción, que está castigada con una multa de 1.000 euros y con la pérdida de 6 puntos del carné.
Se da la circunstancia de que uno de los conductores denunciados dio positivo en todos los tipos de drogas que analiza el detector que utiliza la Guardia Civil en sus exámenes a pie de carretera. Según el resultado obtenido, ese automovilista había consumido anfetaminas, metanfetaminas, opiáceos, cannabis y cocaína.
Fuentes de la Guardia Civil de Tráfico destacaron también la existencia de casos de positivos por alcoholemia y drogas en un buen número de conductores portugueses detectados en carreteras de Pontevedra y Ourense cuando regresaban a su país después de haber pasado la madrugada de fin de año en fiestas en Galicia.
Pese al elevado número de positivos registrados en muy pocas hora, las mismas fuentes explicaron que el número de controles tuvo que verse reducido debido a las malas condiciones meteorológicas registradas en buena parte de Galicia en las últimas horas por lo que muchas de las patrullas de servicio, sobre todo durante las primeras horas de la mañana de ayer, tuvieron que dedicar parte de su tiempo de trabajo a la regulación de la circulación en carreteras en las que la abundante lluvia y el viento habían causado problemas en la calzada y a prestar auxilio a conductores.