El jurado del caso Asunta, aislado con café, agua y tortilla en un hotel para poder deliberar «sin prisas»
GALICIA
Los miembros del jurado popular no podrán volver a sus casas. Se quedan aislados, sin móviles y custodiados por la Guardia Civil
27 oct 2015 . Actualizado a las 08:50 h.El presidente del tribunal aprovechó el breve acto de ayer para tener palabras de agradecimiento hacia todas las partes que intervinieron en la vista oral. «Les pedí normalidad y la hemos conseguido», les dijo al fiscal y a los cuatro abogados. Se detuvo algo más en el jurado, porque para los nueve titulares, después de 18 jornadas, alguna de mañana y tarde, no ha acabado el juicio. «Les pido un poco más de paciencia. Han tenido un comportamiento irreprochable y hay que reconocerlo. Han sido puntuales y responsables ante un deber nada agradable y con un componente ajeno -la presión mediática- difícil de llevar», les felicitó, para acabar trasladándoles el peso de lo que va a ocurrir ahora en las próximas horas: «Es misión suya juzgar los hechos. No busquen en mis palabras una postura, porque no la tengo, no es mi labor. Los hechos son cosa suya, y después yo aplicaré el derecho».
El magistrado Cid Carballo ya les ha anunciado que no piensa apurarlos, aunque podría reclamar el acta a las 48 horas. «Paciencia y pasos seguros», les recomendó. Han sido cuatro semanas de juicio con «numerosas pruebas y testigos» y hay mucho en juego, «el derecho de la sociedad a que se castigue un crimen o una pena de prisión de años para los acusados». Cid reconoció que a veces la Justicia es lenta, pero en ocasiones esta «no puede ir de la mano con las prisas», porque la consecuencia de cometer errores formales podría provocar incluso que se tenga que repetir el juicio.
Pueden hablar entre ellos
A media mañana, como ocurrió en las 18 jornadas anteriores en las que han trabajado en los juzgados de Fontiñas, llegó el cátering para los nueve jurados. Café, una caja de botellines de agua y tortilla. Pero esta vez sus vidas sí que sufrirán alteraciones, porque no les está permitido volver a sus casas. Se quedan aislados, sin móviles y custodiados por la Guardia Civil. Ellos mismos pueden, a través de su portavoz, solicitar un descanso, y tienen a disposición un hotel para dormir por la noche y retomar cuanto antes las deliberaciones a la mañana siguiente. No está prohibido que fuera de la sala hablen entre ellos, pero nunca con terceros, y si requieren una aclaración del juez que suponga alguna modificación de los textos este deberá convocar en la sala a todas las partes y hacerlo con carácter público.