11 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.
En Noia despidieron ayer a Andrea Lago Ordóñez, que murió el viernes por la mañana en Santiago. Fue un entierro privado al que se acercaron vecinos y allegados de los familiares. Los padres habían pedido intimidad para dar el último adiós a Andrea, enterrada en la parroquia de Santa Cristina de Barro. Hubo flores y de nuevo los padres demostraron mucha entereza, al igual que en los últimos días de la pequeña. Estela y Antonio volvieron a dar gracias a todo el mundo, en especial al juez, al pediatra que atendió a la niña, Antonio Justicia, al psicólogo que les atendió en el CHUS, e incluso recordaron al neurólogo Miguel Blanco, fallecido el viernes y que fue el primero en diagnosticar a Andrea, informa Efe.