¿Dónde está Martín Lodeiro?

Juan Ventura Lado Alvela
J. V. Lado CEE / LA VOZ

GALICIA

Una familia pide ayuda para localizar a un ceense desaparecido desde agosto

07 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Nada, ni un movimiento bancario, ni una llamada de teléfono, ni siquiera el rastro de su Hyundai I30 negro con el que desapareció hace ya más de un mes. De hecho, desde hace una semana larga ni siquiera llegan pistas falsas, con lo que la familia de Martín Lodeiro Fernández, el joven de Lires (Cee) que se fue de casa de manera repentina a las 02.45 horas del pasado 31 de agosto, ya se pone en lo peor. Las esperanzas de que se marchase de manera voluntaria y que pueda estar escondido en algún lugar son mínimas y todas las elucubraciones que hacen en días y noches enteros sin dormir apuntan a que algo trágico le tuvo que ocurrir al joven trabajador de la construcción de 24 años.

Martín Lodeiro Fernández.
Martín Lodeiro Fernández.

Juan, su padre, postrado en cama desde hace años por un accidente de tráfico que lo dejó tetrapléjico, le pide a la jueza encargada del caso que se ponga en el lugar de ellos y que «se ten fillos, pense polo que estamos pasando». Él particularmente apenas puede conciliar el sueño y cada mínimo movimiento o ruido que siente de noche le sobresalta pensando: «¿Estará aí, viría, será el?».

Azucena, la hermana de Martín, que lleva todo el peso del hogar porque su madre también está enferma, dice que ni un solo día han dejado de buscarlo, pero ya no saben que hacer. La Policía Local y Protección Civil, recorrieron hasta la última pista forestal del entorno e incluso un buzo miró el fondo del muelle de Brens, ya que alguna pista apuntaba a que el joven había estado allí e incluso durante las crisis de ansiedad, que sufría con cierta frecuencia, había amenazado con quitarse de en medio de esa manera. De ahí que no sepan ya qué hacer y que la hermana ruegue a la Guardia Civil que haga lo posible por encontrarlo «sexa como sexa», ya que, hasta el momento, lo único que le dicen es que no hay novedad alguna y solo les han tomado muestras de ADN para cotejarlas llegado el caso.

Por si fuese poco, un anónimo, al que la familia no da excesiva credibilidad, liga la desaparición con un conocido clan de la zona y también han sabido que, en los días previos a su marcha, discutió con la joven con la que mantenía una relación y con el novio de esta. En definitiva, todo son incógnitas y malos presagios en una casa en la que claman por que alguien les ayude a terminar con este sufrimiento.