Por qué 20 grados pueden ser 24

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

La ubicación de las estaciones meteorológicas, la brisa y el asfalto condicionan que la temperatura que se siente en la calle no sea la que miden los aparatos

12 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Sentir más o menos calor del que se anuncia en la página del tiempo puede ocurrir. A veces las previsiones fallan. Pero en otras ocasiones la sensación térmica que se tiene en la calle poco tiene que ver con los datos que registran en tiempo real las estaciones meteorológicas. ¿Qué ocurre? Influyen muchos factores: el emplazamiento de esa estación, el viento que haga ese día, la brisa marina, el asfalto... Galicia cuenta con más de doscientas estaciones que miden en tiempo real datos meteorológicos y climatológicos, de las que 153 son de MeteoGalicia y 52 de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Una de las ciudades que más quejas desata es A Coruña. La brisa que acaricia la ciudad durante muchos días, como resultado del contraste entre el calor interior y el frío del mar, genera que en las zonas más próximas a la costa la temperatura baje hasta en dos grados.

Francisco Infante, delegado de Aemet en Galicia, señala que «el mar influye mucho en la temperatura, pero en realidad influye en una zona muy limitada», matiza, «ya que por ejemplo notamos mucha diferencia de temperatura entre el observatorio de la ciudad y el de Alvedro e incluso con el de A Zapateira».

Encontrar una buena ubicación para las estaciones tampoco es tarea fácil, ya que ha de adaptarse a los requisitos de la norma de calidad ISO 9001 y a lo que establece la Organización Mundial de Meteorología. MeteoGalicia tenía la suya del centro de la ciudad en el entorno del Palacio de la Ópera, que permitía capturar una temperatura muy similar a la que tenían los coruñeses en la calle. Sin embargo, los vándalos la destrozaron por completo.

Desde hace unos meses, el medidor se encuentra ubicado en la Torre de Hércules, lo que ha desatado algunas quejas de usuarios pues consideran que la temperatura que se alcanza en esta zona de la ciudad, muy expuesta al viento, no es representativa de la que hace en la urbe. Aún así, los expertos de MeteoGalicia señalan que en lo que va de mes, la diferencia de temperatura obtenida en la Torre de Hércules con respeto a la que registra la Aemet en su observatorio, en la calle Canceliña, ha sido solo de entorno a medio grado de media.

La diferencia térmica entre A Coruña y Ferrol también ha desatado en alguna ocasión el enojo de los vecinos de la ciudad herculina. «Hay diferencia con Ferrol, sí, pero hay que tener en cuenta que la estación está en el CIS de A Cabana donde se alcanza siempre más temperatura», señala Ángeles Lago, del departamento de Climatoloxía de MeteoGalicia.

Más de 200 estaciones

Galicia cuenta con más de 200 estaciones meteorológicas repartidas por todo el territorio gallego, de las cuales 153 pertenecen a MeteoGalicia, 52 a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y también hay medidores de universidades, concellos y Tráfico. El contar con una red tan extensa tiene que ver mucho con la diversidad de clima que tiene la comunidad: «Cuantas más zonas se cubran mejor, porque hay sitios con características muy diferentes», explica Ángeles Lago.

La red con la que cuenta el organismo autonómico de meteorología de la Xunta ha aumentado considerablemente en los últimos diez años. En el 2010 se produjo un aumento considerable de las bases meteorológicas al asumir MeteoGalicia estaciones agroalimentarias que antes dependían de la Consellería de Medio Rural. «En el 2001 teníamos muy poquitas estaciones», destaca la experta.

Fue un salto cuantitativo pero también cualitativo, porque con el tiempo las estaciones han dejado de ser manuales para automatizarse. Dentro de la red de MeteoGalicia hay cuatro en la provincia de Pontevedra -una en las Cíes- y dos en la de Lugo que todavía son manuales, es decir que una persona, un colaborador, acude a diario a recopilar los datos que se han obtenido. «En una manual, se mide durante un período determinado del día todas las variables, pero claro no sabes si la lluvia acumulada en ese momento fue porque cayó una tormenta puntual o porque hubo chubascos todo el día».

Con las estaciones automáticas, los profesionales de MeteoGalicia tienen vía módem datos en tiempo real de las 153 estaciones.

En el caso de Aemet, la cantidad de estaciones no es tan importante como las series históricas de datos con los que cuentan: «Hay estaciones que con el tiempo no se encuentran en la mejor ubicación, porque a lo mejor esa zona ha crecido mucho, y se ha convertido en demasiado urbano, pero tenemos series de datos muy antiguas, desde el punto de vista climatológico es importante mantenerlas, aunque la calidad del dato no sea óptima», explica Infante.

La estación más antigua es la de A Coruña que tiene cien años. «Tenemos datos desde 1914, aunque desde esta fecha y hasta 1930 hay varios traslados, hasta que se ubica en el observatorio actual», explica el delegado de la Aemet. La más reciente se instaló hace tres años en el Monte Iroite, en la sierra de Barbanza. Además de las estaciones automáticas, Aemet cuenta con la colaboración de unos ochenta aficionados a la meteorología repartidos por todo el territorio gallego, que recogen datos que luego envían a la agencia. «Desde el punto de vista climatológico, son datos muy interesantes», señala.