El presidente de la Xunta defiende a la conselleira de Sanidade de las críticas y dice que la opción de AGE para el cargo sería alguien que dijera «Chávez te lo juro, votaremos a Maduro»
25 mar 2015 . Actualizado a las 14:31 h.Con cintas adhesivas en la boca. Así participaron los diputados del BNG en la sesión de control celebrada este miércoles en el Parlamento gallego, debido a que se les impidió por primera vez en la historia formular su pregunta al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, que esta vez aludía a la inclusión de imputados en las candidaturas del PP a las elecciones municipales de mayo.
El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, se resignó a asistir como oyente a una sesión, en la que rige ya el nuevo acuerdo para el reparto de cupos de iniciativas y tiempos de intervención entre los diputados, que redujo de manera sustancial el protagonismo de AGE y del BNG. Precisamente, la viceportavoz del Bloque, Ana Pontón, aprovechó una intervención posterior para quejarse del «desagravio» sufrido por los nacionalistas cuando hace quince días expulsaron del pleno a una de sus diputadas, Carme Adán, por exigir la observancia del reglamento. «Foi inxustamente expulsada», insistió Pontón.
Con el BNG fuera de juego, la sesión de control giró en torno a la política sanitaria de la Xunta, asunto por el que se interesaron tanto Méndez Romeu (PSdeG) como Yolanda Díaz (AGE). El primero acusó a Feijoo de ser el «ideólogo de mercantilizar a sanidade», mientras la segunda le puso cifras: «Ten privatizado o 50% do orzamento público» para la sanidad.
Los grupos de la oposición también cargaron contra la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, presente en la sesión, a la que consideran la responsable política de los colapsos en las urgencias hospitalarias o de las listas de espera. «Se fora responsable a primeira decisión era cesala», le espetó Díaz.
Pero lejos de eso, el mandatario gallego lo que hizo fue refrendar a Mosquera en su puesto, la política sanitaria de la Xunta y la externalización de servicios como el de las ambulancias o la atención telefónica. Avaló a la conselleira arguyendo que la alternativa que le propondían desde AGE para sustituirla sería alguien que dijera: «Chávez te lo juro, votaremos a Maduro», dijo en alusión al modelo venezolano, que Feijoo rechazó abiertamente para Galicia.