Investigadores de la Policía Nacional advierten del incremento de las estafas y timos en la Red
08 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.«En Internet nadie es quien dice ser». Esa es la primera advertencia que hace uno de los responsables del Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica de la Policía Nacional de Galicia. Los delitos por Internet se han disparado. Sobre todo las estafas, en buena parte por la imprudencia de los usuarios, como alertó esta misma semana el jefe superior de Policía, Eusebio Fraguas.
Las redes sociales se han introducido de forma vertiginosa en nuestras vidas. Hoy cualquier persona puede comprar, vender o cambiar a través de Internet. Reservar un vuelo, pedir mesa en un restaurante o consultar un callejero. La mayoría de los usuarios de la gran Red tienen buenas intenciones, «pero los malos están ahí, como lo están fuera de Internet», explica el policía experto en combatir delitos tecnológicos. «No hagas de forma virtual lo que nunca harías físicamente», aconseja.
Pero no siempre se sigue ese consejo, como «alguien que quiso comprar un tractor a través de Internet». Ocurrió en Galicia. El estafador publicó incluso fotografías del tractor. El cliente debía adelantar parte del precio para «unos trámites del transporte». Y lo hizo. No volvió a ver el dinero ni, por supuesto, el tractor. Era una estafa.
Como en ese caso, es en las páginas de compraventa entre particulares donde se producen más estafas de este tipo. El pago suele hacerse por medio de empresas de envío de dinero, aunque a veces el estafador, que casi nunca actúa en su entorno, se atreve a dar un número de cuenta real. Puede estar en Rusia y engañar en España: «En Internet el delito no tiene fronteras». Y Galicia no queda al margen. Estos son algunos ejemplos de estafas en la Red.
el coche del emigrante
Gastos de aduana. Un español que se va a vivir a Londres pone a la venta su coche de lujo. El precio es muy bajo porque no se acostumbra a conducir por la izquierda y le urge venderlo. Es una ganga. Llegan pronto a acuerdo. Para mayor garantía, el vendedor ofrece un enlace con el seguimiento de la compra. El coche llega a puerto para ser embarcado. Pero surgen «problemas» en la aduana y el vendedor no tiene efectivo. Le pide un anticipo al comprador, que no quiere perder esa oportunidad. Lo envía. Pero el coche no existe y el dinero ha volado.
pagar por cobrar
Cheque sin fondos. Por increíble que parezca, en este timo el vendedor acaba pagando por algo que quiere vender. El estafador se interesa por un coche de 3.000 euros y pacta el pago con un cheque. Lo envía con 4.000 euros en vez de los 3.000 pactados. Le dice al vendedor que hubo un error y le pide que le devuelva la diferencia y que se quede con el total del cheque. Así lo hace. Pero es un cheque sin fondos. Ha perdido mil euros.
la oferta de trabajo
3.000 euros a la semana. La víctima recibe un correo ofreciéndole 3.000 euros semanales por dos horas de trabajo en casa, un sueldo apetecible. Responde al correo y le envían un contrato, que devuelve con sus datos personales y bancarios. Al poco, su tarjeta es vaciada con decenas de compras.
el premio de lotería
El gordo en Dinamarca. Otro correo comunica un premio de 80 millones en la lotería de Dinamarca. Alguien que nunca ha estado allí ni ha jugado nada, contesta. Para recibir el premio debe pagar 1.000 euros de impuestos. Lo hace. Ha sido estafado.
virus de la policia
Multado por ver porno. Es una de las últimas estafas conocidas. Llega un correo de una falsa policía: «Su ordenador ha sido bloqueado por ver páginas porno». El desbloqueo es posible pagando una multa de 50 euros en una cuenta de los estafadores. «La gente venía a la comisaría con el recibo del pago y con el ordenador en la mano para que lo revisásemos», recuerda el policía, que advierte: «Siempre se deja un rastro, y ahí empezamos nosotros a investigar».