A Pedra acabará el año cerrada

S. Antón / C. Punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

Oscar Vázquez

La jueza está a la espera de recibir el informe pericial para determinar la falsedad de las 20.000 prendas incautadas en los registros policiales realizados en octubre

23 dic 2014 . Actualizado a las 07:24 h.

El mercado vigués de A Pedra acabará el año cerrado. Las persianas de sus 47 puestos -36 de ellos en el interior y los 11 restantes en las inmediaciones- permanecen bajadas desde el 15 de octubre, fecha del histórico golpe policial, bautizado como operación Cuarzo, contra la venta de ropa y calzado de marcas falsificadas y tabaco de contrabando. La titular del juzgado de instrucción número 3, Marisol López, está a la espera de recibir el informe pericial para determinar la falsedad de las 20.000 prendas incautadas en los registros. Los peritos también están tratando de calcular el valor de la mercancía decomisada.

Según informa el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el cierre cautelar se mantendrá al menos hasta que declaren los alrededor de 60 imputados, todos ellos en libertad. Están acusados de un presunto delito de blanqueo de capitales y contra la propiedad industrial.

Más de un centenar de cajas con varias toneladas de artículos supuestamente falsos llenaron los 50 agentes de la Policía Nacional y de Aduanas que, en un despliegue sin precedentes, intervinieron en la operación. El peso de la investigación lo ha llevado a cabo el Grupo de Propiedad Industrial de la Comisaría General de Policía Judicial, junto con el Grupo de Blanqueo de Capitales de Vigo de Vigilancia

Aduanera de Galicia.

De forma paralela, agentes portugueses registraron en el vecino país una serie de almacenes en los que los vendedores de A Pedra guardaban la mercancía. También entraron en varios domicilios particulares en busca de documentación y de discos duros con la contabilidad de las empresas.

La intervención se produjo después de que el Gobierno de los Estados Unidos declarase A Pedra como uno de los principales focos de falsificación a nivel mundial. El informe elaborado por el departamento de Representación Comercial de la Casa Blanca afirma que «aunque este mercado no es tan grande como otros en España, sí está incluido en la lista de 2013 debido a que opera bajo la supervisión y control del gobierno municipal».

Fuentes de la embajada estadounidense en España señalaban apenas 48 horas después de producirse la clausura del emblemático mercado, que lo más llamativo de la situación es que se trata de unas instalaciones que dependen de la administración municipal y que los comerciantes explotan en régimen de concesión.

Según el Gobierno de Obama, A Pedra es una de las zonas calientes del comercio ilegal de artículos a nivel mundial, una afirmación que podría considerarse exagerada si se compara el recinto vigués con paraísos de las ventas de copias de la magnitud de Ciudad del Este (Paraguay) o Shangái.

Lista negra

La inclusión de A Pedra en la lista negra de Estados Unidos está precedida del envío al Concello de Vigo de varias cartas durante los últimos doce años por parte de la Asociación Nacional para la Defensa de la Marca. En todas ellas se requería a los diferentes alcaldes -uno del Bloque, otra del PP y dos socialistas- a que hiciesen cumplir la ley en un recinto cuya titularidad es municipal.

El verano y la Navidad son las dos épocas del año en las que, tradicionalmente, más caja se hace en A Pedra. En el primer caso por ser, junto con la calle de las ostras, uno de los referentes turísticos del Casco Vello, y en el segundo por ser uno de los lugares favoritos tanto de cientos de vigueses como de vecinos de distintos municipios del entorno para comprar sus regalos navideños. Hace semanas que los adjudicatarios de los puestos dieron por perdida la campaña.

Daños colaterales

Curiosamente, un colectivo que está echando en falta el trasiego de compradores y visitantes en A Pedra es el de los hosteleros del entorno. Son los daños colaterales. Algunos de ellos sostienen que la jueza debería permitir la apertura con la condición de no cometer ilegalidades. «Esta situación nos está afectando a todos», dicen.

En cuanto al resto de los comerciantes del barrio y zonas aledañas se han quejado de que no se actúe también contra los ambulantes que se instalan en distintos puntos de la ciudad, pero sobre todo en alguna de las calles adyacentes a la del mercado de A Pedra, dedicados a la venta de complementos, especialmente bolsos, paraguas y pañuelos.