Imputado al alcalde de A Guarda por permitir un espectáculo de ballet durante las fiestas
GALICIA
La denuncia dice que la actuación, de las Festas do Monte, superó el límite de decibelios y el horario fijado por el TSXG
05 sep 2014 . Actualizado a las 14:32 h.La actuación de Ballet Studio 88 el 13 de agosto del 2012 en A Guarda ha acabado en los tribunales. El alcalde, José Manuel Domínguez Freitas (PSOE), tuvo que comparecer ayer en el juzgado de Tui en calidad de imputado. Se le acusa de un presunto delito contra el medio ambiente y otro contra la administración pública por contaminación acústica y supuesta desobediencia. La denuncia se basa en que la exhibición se prolongó supuestamente más allá de las 22.00, hora tope fijada por una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia para los eventos que se realicen en la plaza de San Benito y, supuestamente, sobrepasando los decibelios permitidos.
El alto tribunal puso fin en el 2011 con esa sentencia por contaminación acústica a un litigio que se remontaba a 1998, año en el que el Concello construyó en esta plaza, que rodea a un emblemático convento benedictino reconvertido ahora en hotel, el auditorio en el que se celebraban todo tipo de espectáculos. Los propietarios del establecimiento hotelero denunciaron al Concello por los ruidos. En primera instancia, un juzgado decretó la prohibición de usar el espacio para las actuaciones musicales de las fiestas patronales, pero el TSXG dictaminó que podía usarse siempre que se cumpliera y velara por el respeto a la normativa acústica, no permitiendo actividad alguna entre las 22.00 y las 8.00 horas.
El alcalde, José Manuel Domínguez Freitas, considera que no hay desobediencia ya que, «todos los actos que se celebran tienen autorización previa y en este caso también. Se trataba de un evento de las Festas do Monte, catalogado como excepcional por la comisión de gobierno. Hace hincapié en que «el gobierno local ha respetado escrupulosamente la sentencia». Indica que no se practicó ninguna medición que pueda concretar si se superaron los decibelios. «Intervino la Guardia Civil porque la Policía Local no estaba de servicio», manifestó. Domínguez Freitas afirma que «desde el máximo respeto a la legalidad, el gobierno local debe propiciar el disfrute de la plaza como centro de ocio de los vecinos, al ser un espacio público». Freitas tenía delegadas las funciones de alcalde esa semana y no estaba en A Guarda.