Fomento elevará el número de estaciones meteorológicas para «tener un control permanente»
03 ago 2014 . Actualizado a las 11:16 h.El conflicto con Audasa fue ayer uno de los dos temas que monopolizaron las preguntas de los periodistas a Ana Pastor en su paso por Vilagarcía y Pontevedra. El otro asunto en cuestión fue el estado de la gestión del tráfico en la A-8 tras el accidente en cadena que el sábado de la semana pasada le costó la vida a una conductora y causó decenas de heridos.
La ministra de Fomento señaló que, si bien la carretera es de su titularidad, es a la Dirección General de Tráfico a la que le compete el control de su estado de circulación: «Es la DGT la que nos da instrucciones a nosotros, no le doy yo instrucciones a Tráfico. Esto no es una decisión política. Es una decisión exclusiva de la DGT, que es la que da instrucciones en momentos determinados y en zonas que tengan especiales dificultades meteorológicas».
Así, desde el Ministerio de Fomento se elevará el número de estaciones meteorológicas al servicio de la Dirección General de Tráfico para «tener un control permanente sobre el estado de la A-8». Asimismo, «se está instalando fibra óptica en el vial para que haya más carteles informativos al inicio» de su tramo conflictivo, de manera que «la gente sepa cuando llegue allí si hay o no niebla», explicó Pastor.
Control automatizado
La titular del departamento de obras públicas del Gobierno central recordó que la A-8 «se inició en el 2006». «Cuando llegué al Gobierno estaba en ejecución. En el proyecto de obra, aunque no estaba contemplado, se puso tecnología antiniebla muy avanzada que no había prácticamente en otro lugar de España». Tras el trágico accidente de hace ocho días esas medidas, señala Ana Pastor, se incrementarán con la intención de contar con «un control automatizado desde el centro de control de la DGT».
Proyecto pionero de la UE
No obstante, los planes del Ministerio de Fomento incluyen un paso más allá con la vista en optimizar la seguridad vial en la A-8 hasta el límite hoy ofrecido por las nuevas tecnologías. Y, aclara Ana Pastor, vaya por delante que «no hablo de ciencia ficción».
La autovía del Cantábrico figura, informa la ministra, en un proyecto de la Unión Europea «prácticamente pionero» para la puesta en marcha de «carreteras inteligentes». Se trataría de un sistema «que va avisando al conductor previamente a la llegada a una determinada con información del estado de la misma», a fin de poder adoptar un cambio en la conducción para adecuarse a la realidad del vial en tiempo real, o también, como en el caso de la A-8, en caso de niebla extrema, optar por una carretera alternativa.