Las conselleiras, ensayando reverencias y haciéndose fotos con el móvil

M. Cheda LA VOZ

GALICIA

XOÁN A. SOLER

Varios preferentistas vestidos con camisetas reivindicativas a los cuales la policía negó el acceso

26 jul 2014 . Actualizado a las 13:56 h.

A la ofrenda del Apóstol asistieron ayer las primeras autoridades de Galicia, entre ellas, el Gobierno autónomo en pleno. Al menos desde fuera, el de los conselleiros de Feijoo parece un grupo cohesionado, incluso de amigos. Las titulares de Facenda, Elena Muñoz, y de Medio Ambiente, Ethel Vázquez, mataron el tiempo de espera por los reyes en el Obradoiro ensayando entre risas la reverencia. Y la de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, llamativamente vestida en verde agua, tomando fotos con el móvil a sus compañeros de Ejecutivo.

Frente a ellos en la plaza, tras el cordón de seguridad, aguardaban a los pies de la catedral cientos de ciudadanos pertrechados con cámaras, teléfonos de última generación y tablets para captar el momento. Entre los asistentes, romeros, turistas de maleta y vecinos, el crisol que suele ser Compostela. Poco antes de que llegase el momento de poder saludar a Felipe VI y Letizia Ortiz, un joven que se encontraba junto a la cinta de separación hubo de ceder su lugar y ser ayudado para alejarse del tumulto y tumbarse en el suelo. Producto de la presión que ejercían personas situadas tras él, había sufrido un pequeño desvanecimiento.

Otra menor, esta de Salceda de Caselas (Pontevedra), gozó de mayor ventura. Acompañada de su padre, Santiago, logró captar la atención de los reyes e incluso que se detuviesen a preguntarle cómo se llamaba. «Galicia», les contó, a lo cual le respondieron: «Qué nombre tan bonito».

Los que no consiguieron su propósito de entrar al recinto para ser escuchados fueron varios preferentistas vestidos con camisetas reivindicativas a los cuales la policía negó el acceso. La visita real tampoco hizo mucha gracia a peregrinos que, por portar bicis o mochilas, tuvieron que ver los toros desde la barrera.