La pérdida del bastón de mando municipal en María Pita, después de 28 años ostentándolo, sumió al PSOE coruñés en un convulso período en el que las refriegas internas no paran de sucederse por los constantes cambios de alianzas entre sus miembros.
Con poco más de 550 afiliados de los que se movilizan alrededor de 340 en las grandes citas, cualquier variación en los pactos de convivencia se convierte en una turbulencia de considerables magnitudes. La última sacudida tiene especial relevancia. La ha protagonizado el número 2 de la Agrupación Socialista Coruñesa, Pedro Armas, que ya anuncia que competirá por encabezar la lista de las municipales en las primarias que el PSOE desarrollará en septiembre. «Hay muchos descontentos que no estamos satisfechos con la política Ikea, esa en la que ganamos mesas pero perdemos votos», contaba ayer Armas tras confirmar su intento de asalto a la dirección local. Pedro Armas es, además, miembro de la ejecutiva gallega desde el congreso que aupó a la secretaría general al lucense José Ramón Gómez Besteiro. Desde los afines a Armas se anuncia que Besteiro «está muy descontento con lo que pasa en A Coruña» y que está informado del paso dado por Pedro Armas.
Desde el bando más próximo a Barcón, se califica al ya ex número 2 de «traidor». «No tiene ninguna posibilidad», desafían los oficialistas amparándose en el progresivo crecimiento en apoyos de Mar Barcón en las sucesivas citas internas, a pesar de que solo ganó la secretaría general por doce votos. Será un verano caliente en el PSOE coruñés.