El obligado cambio de chip para no confundirse de funciones

La Voz

GALICIA

El mes que le queda en el tránsito al Concello lo pasará apilando proyectos que comparten el sello autonómico con el local

15 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

En Santiago a As Dúas en Punto son unas señoras entrañables perseguidas por el franquismo que la ciudad ha hecho afectivamente suyas. Y les hizo una escultura, de la As dúas Marías. Alguien en Santa Clara dijo una vez: «Aí ven As dúas en Punto», y al echar este redactor un vistazo vio bajar cabizbajo y meditabundo a Agustín Hernández, que hace el itinerario diario Xunta-ciudad a pie. Algún bar de Os Basquiños se orienta temporalmente al ver pasar al conselleiro.

Santiago es una ciudad de vocación pedestre, la mejor forma de respirarla y disfrutarla. Hasta Raxoi el hoy conselleiro dispondrá de un trayecto mucho menor. El mes que le queda en el tránsito al Concello lo pasará apilando proyectos que comparten el sello autonómico con el local. Hay al menos una decena que encajan con Santiago. Algún asunto puede llevarle al diván del psiquiatra. El pasado abril se peleó con 97 alcaldes que se oponían a una sustancial subida de Sogama. Hoy no solo tiene a 97 colegas que le recibirán con escaso fervor cuando compartan inquietudes en el club municipal, sino que el propio Hernández, sin ser el 98, habrá de defender Santiago contra las subidas de Sogama.

Es el chip que no tendrá más remedio que meterse en el cerebro, y debe ir implantándolo ya, para no confundirse de bando. En qué lío le ha metido con calzador Núñez Feijoo. No obstante, no le hará falta vestir una armadura como la de Abel Caballero en defensa de las murallas capitalinas. A propósito, Hernández hereda las reyertas Currás-Abel Caballero. ¿Aceptará la herencia? No solo va a tener que hacerlo, sino que habrá de esquivar los cantazos por el ultraje de los aeropuertos.