Uno de cada cinco electores no decidió a quién votar hasta el 25-M o la víspera
GALICIA
La demora en la definición del sufragio más indeciso jugó a favor de Podemos, que captó al 29,8 % de esos votantes
15 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El desarrollo de la campaña de las elecciones al Parlamento Europeo tuvo esta vez un impacto apreciable en la conformación del voto, pues el 32,8 % de los gallegos que acudieron a las urnas, un tercio del total, todavía no había decidido a qué partido respaldar cuando se produjo el pistoletazo de salida con la tradicional pegada de carteles. Este es uno de los datos que refleja el barómetro poselectoral elaborado por Sondaxe para La Voz, que da fe de la elevada volatilidad que se produjo entre los votantes a la hora de escoger definitivamente su papeleta.
Antes del 9 de mayo, día del arranque oficial de la campaña de las europeas, solo el 48,5 % de los ciudadanos citados a las urnas tenía claro cual era la opción política que iba a apoyar. Otro 32,8 % fueron tomando su decisión a lo largo de la campaña, pero el 18,6 %, uno de cada cinco personas o, lo que es lo mismo, algo más de 192.000 electores, no acabaron de decidirse hasta el último fin de semana, es decir, hasta el sábado de la jornada de reflexión o el mismo domingo 25 de mayo.
Esta demora en la resolución del voto en Galicia fue un factor que jugó sobre todo a favor de Podemos, la plataforma liderada por Pablo Iglesias, que consiguió atraer al 29,8 % de los votantes que definieron su sufragio durante el último fin de semana. A mucha más distancia se quedó la coalición IU-Anova (AGE), que en las últimas 48 horas de campaña atrajo al 19,7 % de los ciudadanos indecisos. Otro 18,5 % se inclinaron por el PSOE, el 17,5 % lo hicieron por el PP, mientras que a la lista del BNG fueron a parar el 16,5 % de los sufragios decididos en los dos últimos días. Con todo, casi la mitad de los electores que aguardaron hasta el último día para decidirse, exactamente el 43,2 %, acabaron votando en blanco.
La indecisión mantenida hasta última hora jugó por tanto a favor de Podemos, que era la fuerza política con menos voto fidelizado cuando se inició la campaña electoral, pues solo tenía amarrados el 42,4 % de los sufragios que obtuvo finalmente, cuando el PP ya se había asegurado el 70,8 % de los votos obtenidos en Galicia; el BNG, el 68,6 por ciento; el PSdeG-PSOE, el 67,4 %, y la coalición IU-Anova, el 60,2 %.
El 34 % cambiaría su voto
Otro dato relevante que recoge el estudio poselectoral de Sondaxe es el que alude a la disconformidad de los votantes con los resultados del 25-M. Tanto es así que el 34 % del electorado, uno de cada tres, aseguran que cambiarían su opción de voto en caso de volvieran a repetir los comicios al Parlamento Europeo.
Entre los arrepentidos son mayoría (24,4 %) los que el 25-M prefirieron no ejercer su derecho al voto. En este grupo crecerían las ganas de participar de haber una segunda convocatoria, pues la abstención se rebajaría al 9,8 %. Y todo porque a una parte sustancial de este grupo (5,3 %) le gustaría movilizarse para apoyar a Podemos, mientras que un 2,8 por ciento acudiría a las urnas para para sustentar al PP y otro 2,6 % haría lo propio con el PSOE. La fuerza que menos saldría ganando con la repetición de los comicios es la coalición integrada por Bildu-BNG, que solo atraería al 0,2 % de los electores abstencionistas, mientras que IU-Anova se llevaría otro 0,7 %.
El incremento de la participación alteraría también el resultado final. Podemos saldría beneficiada al sumar un 9,2 % más de votantes, el PP añadiría un 1,1 % y AGE se quedaría igual. Del otro lado, el PSOE perdería un 0,3 % de sus votos y el BNG, otro 0,7 %.