¿A qué edad se puede tener móvil?

maría santalla REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Los profesionales recomiendan a los padres estar atentos al uso que sus hijos hacen de las nuevas tecnologías, pero no temer a lo que se ha convertido en un contexto inevitable

14 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Un 60 % de los adolescentes gallegos emplean Internet cada día; un 90 % tienen acceso al correo electrónico; el 91 % de los alumnos de segundo ciclo de ESO (14-15 años) están registrados en la red social Tuenti y el 63 % lo están en Facebook. Esta es la realidad a la que se enfrentan los padres que educan a sus hijos en esta segunda década de un milenio marcado por la expansión, acelerada e imparable, de las que se han bautizado como nuevas tecnologías. Este mundo ha venido para quedarse. De nada servirá tratar de huir de él, así que la actitud de los padres, según educadores y psicólogos, debe alejarse del miedo pero sin dejar por ello de estar atentos al uso que sus vástagos hagan de los nuevos recursos de información y comunicación.

«Internet forma parte de la vida de los hijos y, por lo tanto, de la de los padres», apunta Asunción Teijeira, secretaria de la sección de psicología educativa del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia. Eso no significa, sin embargo, que la cuestión deba tomarse a la ligera. En general, los expertos coinciden en que los mayores deben tener control sobre el uso que los chiquillos hacen de la Red y en que un crío no debería disponer de teléfono móvil antes de los trece años.

Para Teijeira, los problemas que genera el uso de Internet son «más visibles», pero en realidad, «las diferencias intergeneracionales entre padres e hijos, y también los problemas de relación entre chicos fuertes y débiles siempre han existido».

Evidentemente, existen actitudes delictivas -sin ir más lejos, hace una semana la policía interrogaba a jóvenes de un colegio de Vigo por difundir a través de WhatsApp fotos de una niña de 13 años desnuda-. Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado tienen claro que los delitos informáticos existen y que los adolescentes son especialmente vulnerables a las malas prácticas. Para tratar de prevenirlo, recorren colegios e institutos de Galicia organizando charlas con las que tratan de educar a los jóvenes y concienciarlos sobre el potencial riesgo de Internet y sobre su buen uso. Gonzalo Sotelo, responsable del Equipo de Investigación Tecnológica de la Guardia Civil de Pontevedra pone el acento sobre la necesidad de que los adolescentes encaren el uso de las nuevas tecnologías desde el conocimiento y la información de sus inconvenientes y de sus enormes potencialidades.

Los peligros existen, y no solo por las posibles actuaciones delictivas que pueden cobijarse tras el anonimato de Internet. El uso excesivo de videojuegos, teléfonos móviles, tabletas y ordenadores puede llegar a convertirse en adicción. Un informe hecho público a finales del año 2011 por el Valedor do Pobo sobre adolescentes e Internet en Galicia desvelaba que uno de cada cuatro chicos gallegos está en riesgo de ciberadicción.

En esta tesitura, los padres deben «estar muy atentos -apunta Asunción Teijeira- a los cambios de hábitos de sus hijos». Ese debe ser el primer síntoma de alarma, para cuya detección es imprescindible «una buena comunicación». A medida que el adolescente se va haciendo mayor debe tener cierto espacio y cierto margen para la intimidad, y marcar ese límite entre su derecho a la intimidad y el control que los mayores deben ejercer «no es fácil». No hay, dice la psicóloga, «una receta única», y los tutores deben encontrar la que se adecúe a cada caso.