El código ético de la Xunta afectará a todos sus trabajadores

M. Cheda SANTIAGO DE COMPOSTELA

GALICIA

El Gobierno gallego aprueba un manual de buenas prácticas que deberán firmar todas las contratistas de la Administración, que prohíbe la aceptación de regalos so pena de despido o sanción, que permite «cortesías institucionais» de hasta 90 euros y que prevé ceses para quien tenga cuenta en paraísos fiscales

03 abr 2014 . Actualizado a las 18:22 h.

Anunciado hace tres semanas en el Parlamento por el jefe del Ejecutivo autónomo, Alberto Núñez Feijoo, el Consello de la Xunta, en plena ola de imputaciones políticas en la comunidad, ha aprobado hoy su primer código ético. Para quien acepte regalos, el documento prevé despidos, si los perceptores son altos cargos, y sanciones, si los obsequios los reciben funcionarios. Sí permite, en cambio, las «cortesías institucionais» de hasta 90 euros, las cuales define a fondo. Además, prescribe «ceses inmediatos» para los designados de confianza que tengan cuenta bancaria en algún paraíso fiscal.

El manual de buenas prácticas, implantado en media docena de comunidades, viene a desarrollar la Lei de Transparencia, vigente desde junio del 2006, que, en su artículo 15.12, ya prohíbe la obtención de agasajos «que superen os usos habituais». Su contenido afectará no solo al presidente, a los conselleiros, al personal de confianza de todos ellos y a los secretarios xerais, directores y asimilados, sino también a todos los trabajadores de la Administración autonómica, no solo a aquellos que participen en procedimientos de contratación de obras y servicios, como en un principio había sugerido Feijoo. No obstante, establece ciertas excepciones para el profesional raso: para la asistencia a congresos o por la pronunciación de conferencias...

Igualmente, so pena de no volver a hacer negocios con la Xunta, el código tendrán que asumirlo las empresas privadas contratistas del erario. Incorpora también a su articulado una serie de instrucciones que ya se aplican de forma inconexa. Por ejemplo, la negación del derecho a coche oficial con chófer propio para los altos cargos, exceptuando la cúpula del Gobierno, y la obligación, salvo para desplazamientos intercontinentales, de volar en turista cuando se emprendan viajes institucionales.

De informar de todo ello se ha ocupado este mediodía, en rueda de prensa, el propio Feijoo, quien ha asegurado que con estas instrucciones se «blinda» el correcto uso de los bienes públicos y «non se deixa marxe» para emplear la influencia de alto cargo en beneficio propio o de terceros. «Reforzamos a dimensión ética na toma de decisións ou no desempeño da función ordinaria», ha resumido.

En paralelo, el Consello ha dado luz verde a una línea de ayudas para colocar calderas de biomasa, amén de al plan de artesanía 2014-2016. Asimismo, entre otras decisiones, ha otorgado su plácet a un informe de la Consellería de Facenda e impulsado la mejora del abastecimiento en el área metropolitana de A Coruña.