18 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
En marzo del 2006, dos conselleiras del PSOE y una alcaldesa del PP firmaron un convenio que eximía al Concello de Vigo de expropiar terrenos para el nuevo hospital, pero que le obligaba a dotarlo de servicios: electricidad, agua, saneamiento, fibra óptica, gas ciudad... Su coste total se estima en cinco millones. El el 2012, Caballero anunció que no lo cumpliría. La Xunta acabó asumiéndolo y en sus presupuestos de este año ya recoge una partida. El convenio ha sido el símbolo del boicot del Concello a las obras del nuevo hospital, del que han presumido el alcalde y su gobierno.