El proyecto de A Barca está listo

Juan Ventura Lado Alvela
j. v. lado CEE / LA VOZ

GALICIA

XESUS BUA

El coste de los arreglos se sitúa «bastante por debajo» de lo previsto

23 feb 2014 . Actualizado a las 21:09 h.

El equipo de K2C Arquitectas, el estudio santiagués de Carmen Rey y Karme García, cumplió con lo previsto y, a principios de esta semana, hizo entrega al Arzobispado de Santiago del proyecto básico de restauración del santuario de la Virxe da Barca, de Muxía.

Una vez realizado el estudio en detalle del edificio, las profesionales no se encontraron grandes sorpresas dado que los destrozos que documentaron son los mismos con los que ya contaban en las primeras inspecciones. De ahí que el coste total de los arreglos vaya a estar «bastante por debajo» de los en torno a 700.000 euros previstos inicialmente, según explica Karme García.

La arquitecta señala que no se puede hablar todavía de cifras exactas porque ellas trabajan con tablas de valoración que no se corresponden necesariamente con los precios de obra. Además, la opción más probable es que la Iglesia convoque un concurso público al que seguramente concurran muchas empresas, dado la cuantía y el simbolismo de la obra, con lo que las cantidades son todavía susceptibles de rebaja.

Estas hipotéticas mejoras en el precio podrían hacer que resultase suficiente la póliza de 500.000 euros contratada con la asegurada Mapfre, que se comprometió a prestar toda la colaboración que le corresponde.

El trabajo no ha sido precisamente sencillo porque «hasta algunos planos están mojados», como señala García, porque se encontraron con una sucesión casi diaria de temporales y constantes lluvias. Sin embargo, estas condiciones no han incrementado de manera significativa el deterioro del templo y su estado es prácticamente el mismo en el que quedó después del devastador incendio de la mañana de Navidad.

La bóveda no está afectada, los muros resistieron bien y las actuaciones necesarias se ciñen fundamentalmente a recuperar la cubierta y limpiar todo el hollín. Una suciedad que, según las pruebas que hicieron las restauradoras, tiene carácter superficial y podrá quitarse sin métodos agresivos.

Por lo que respecta al techo, tal como explica la arquitecta, el único cambio es que las vigas serán laminadas en lugar de elaborarlas con madera de sierra, al igual que las anteriores, porque así lo marca ahora la normativa. Sin embargo «eso no se ve», añade García, con lo que el aspecto exterior, con las tejas de pizarra «será exactamente el mismo que tenía» el pasado diciembre.

El techo llevará vigas laminadas y tendrá el mismo aspecto que antes del incendio