Un juzgado investiga quién retiró los carteles de protesta de una médica con un hijo con parálisis cerebral
23 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Lleva media vida de lucha sin tregua. La médica lucense Lina Álvarez no tiene absolutamente ninguna duda de que la parálisis cerebral que tiene su hijo, de 25 años, es consecuencia de una punción que le hicieron a ella cuando estaba embarazada para realizarle una amniocentesis. Esa creencia ciega la ha llevado a demandar a dos ginecólogos y a un pediatra. Sus abogados llegaron a pedir una indemnización de 2,7 millones, pero la Justicia nunca llegó a dar la razón a esta madre.
Lina llevó a cabo multitud de movilizaciones. Una de ellas fue la de colocar numerosas pancartas de protesta y denuncia ante los juzgados lucenses. Los grandes carteles estuvieron ante la sede judicial durante muchos meses hasta que un día desaparecieron misteriosamente, sin que se supiera su destino. Si alguien ordenó que se retiraran, ni tan siquiera avisó a la madre para que los recogiera.
Ahora un juzgado investiga, como consecuencia de la denuncia interpuesta por Lina, qué es lo que pasó con las pancartas. La médica acudió el pasado viernes con su abogado a ratificar la denuncia. El juzgado ya comenzó a dar los primeros pasos encargando a funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía una investigación para determinar qué fue lo que ocurrió con los carteles.
En su momento esta lucense también se plantó con las pancartas ante organismos judiciales de A Coruña. También efectuó protestas en Madrid.
Aún cuando la Justicia no le ha dado la razón en varios estamentos, la médica sigue su batalla judicial. Planteó una querella contra la jueza que se encargó de su caso y para ello pidió un abogado de oficio. En A Coruña, donde ha de tramitarse esta nueva acción judicial, le denegaron esa posibilidad, pero a los diez días de decirle que no, le mandaron una carta diciéndole que sí.
Entiende que durante el proceso judicial hubo diversas irregularidades como, por ejemplo, «falsos testimonios, contradicciones en las conclusiones y omisión de pruebas relevantes».
La lucha para vencer el corporativismo que, según dice, mostraron muchos de sus compañeros, le supuso que «el presidente de la Agrupación Mutual Aseguradora de los Profesionales Sanitarios me embargara el sueldo». «Hubo meses -explicó- que solo me dejaron 43 euros para vivir yo y mi hijo minusválido. ¡No me dejan vivir!».