Tutor, el gran solucionador

Xosé V. Gago / Eduardo Eiroa A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

El delegado de Vendex aparece en el sumario como un generoso seductor

06 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

«No era como la mayoría de los demás contratistas. No era prepotente ni chulo, nunca se ponía por encima de ti. Al contrario, te ofrecía ayuda cuando había problemas». Así es José María Tutor, delegado de Vendex en Galicia y uno de los grandes protagonistas del sumario de la operación Pokémon, según un concejal que trató con él durante años. El sumario está plagado de agradecimientos hacia él. En el folio 13.276, Gloría Díaz, responsable de Contratación de A Coruña, le dice que «el Ayuntamiento le va a facilitar todo lo que pueda, ya que Tutor les está haciendo un gran favor». Unos días antes el delegado de Vendex se había ofrecido a hacerse cargo del mantenimiento del Acuario coruñés, ya que la concesionaria estaba al borde de la quiebra.

Tutor, alto y apuesto, «siempre bien vestido, muy educado y agradable», según otra concejala, tenía «simpatía, don de gentes». Al cambiar el gobierno en A Coruña tuvo que ser espoleado por su jefe, Gervasio Rodríguez, que le ordenó por teléfono: «A ver si te vas abriendo camino y vas a comer con los concejales». Pero una vez que arrancó solo necesitó unas semanas para ganarse la confianza de alguno de los nuevos ediles. Los trataba, cuenta uno de ellos «con enorme confianza, con familiaridad» y, a las mujeres, con cierta coquetería, «casi como si pretendiese ligar».

Según el sumario, ya tenía «contactos habituales» con el teniente de alcalde Julio Flores unas semanas después de su toma de posesión. A otros miembros del gobierno actual y anterior y a diversos cargos de confianza les enviaba regalos a casa, porque Tutor también es «generoso», como indican las decenas de llamadas de agradecimiento recogidas en el sumario. Unas son de exconcejales como Xoán Martínez Cajigal (BNG) y Carlos Garcés (PSOE), que el 3 de enero del 2012 le agradecen «el regalo que le llegó a casa» y «las botellas».

Tanta generosidad no es del todo desinteresada. En una conversación con un exconcejal de Arteixo admite que «ganar un concurso [público] cuesta un huevo y parte del otro». En otra llamada cuenta que la táctica es «hacer caralladas para entrar en los sitios y luego poner el culo», y es que la generosidad del empresario a la hora de hacerse cargo de los problemas de los munícipes a veces caían sobre los trabajadores de la firma, que incluso habrían sido enviadas a limpiar casas particulares de los contactos de la empresa.

Según se desprende de sus palabras, Tutor carecía de preferencias políticas. En una llamada del 30 de mayo del 2011 explica que «con el Bloque consiguió contratos [en A Coruña], pero ahora con el PP hay un montón de empresas alrededor, y que él empezó con el Bloque, pero estos son harina de otro costal y se le perdona todo». Pocos en María Pita, por donde cuentan que se paseaba «como si fuese su casa», le recuerdan enfadado, pero en esa misma llamada demuestra que podía tener mala uva cuando tacha al exalcalde Javier Losada de «retrasado» tras perder las elecciones.

Además de por su simpatía, en el Ayuntamiento de A Coruña le reconocen una «enorme capacidad de trabajo y diligencia». La demuestran las miles de llamadas que recoge el sumario, todas por «trabajo» y la rapidez con la que despachaba encargos: solo tarda media hora en pedir un puesto para dos mujeres que le habría sugerido contratar Julio Flores.

Finalmente, le reconocen una gran «inteligencia», igual que a su mujer Estrella Roca, que según el sumario conocía sus supuestas actividades delictivas. A ella la apodaban «miss Venezuela» y puede presumir de un expediente académico «increíble», tanto en sus años en el coruñés instituto Zalaeta, como en sus estudios de Económicas, en los que conoció a Tutor, un virtuoso cerebro para la que presuntamente es la mayor trama de corrupción de Galicia.