Universitarios de Vigo prefieren diciembre a enero para los exámenes o al menos una semana o quince días de margen para aterrizar
13 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque no es un tema que les traiga de calle, para una parte de los universitarios vigueses no es de recibo que les pongan un examen el 8 de enero con el turrón todavía en la boca, como sucede desde que los planes se tuvieron que adaptar a Bolonia. Prefieren al menos una semana o quince días de margen para poder aterrizar y ponerse al día, sobre todo aquellos que proceden de otras localidades. Por el contrario, son muchos los que ven con buenos ojos la eliminación de la convocatoria de septiembre. «El problema no es que lo pongan en enero, sino que lo fijen nada más llegar de vacaciones y no unos días más adelante», comenta Guillermo Pardo, de la Escuela de Ingeniería Industrial. «Nosotros tuvimos exámenes en diciembre y ahora en enero, en realidad es un poco tocanarices. Si es mejor o peor para aprobar, no lo sé», añade su compañero Javier Bendaña.
Para Carla da Silva, la peor parte se la llevan los que son de fuera de Vigo como ella: «Me parece mal que sean en enero, sería mejor en diciembre, porque en Navidades no aprovechamos el tiempo, cuando vuelves de vacaciones quieres ver a la gente y con tanta fiesta no hay tiempo para estudiar». En un sentido similar se expresa Amanda Bravo, quien como la anterior prepara el próximo examen en la biblioteca de Industriales porque aún no empezaron las clases. «Las vacaciones, entre que vamos a casa y vemos a los familiares, al final te salen netos 3 o 4 días para estudiar. Sería mejor tener un mes de preparación y una semana de exámenes, dejar por lo menos diez días para cada uno».
En opinión de Sergio Céspedes, depende de la asignatura: «Unas necesitan más tiempo de que otras», y Andrés Fernández apuesta, sin duda, por hacer los exámenes antes de Navidades, «porque son más difíciles».
El asunto es mucho más complejo, según Adrián Sobradelo, quien recuerda que asignaturas a las que antes se dedicaban ocho meses, ahora se liquidan en dos meses y medio.
Sandra Núñez es del plan a extinguir de Industriales y alguna vez le tocó examinarse en enero. «Lo mejor sería a finales de enero, febrero o antes de Navidades porque yo lo he notado en los resultados». Empezó examinándose en diciembre, después noviembre y posteriormente a mediados de octubre.
A juicio de Miguel Ángel Lemos, más que las fechas, el problema es que los tiempos entre examen y examen están muy ajustados, sobre todo si queda alguna asignatura pendiente de otro curso. «Es mejor diciembre, pero tampoco al día siguiente de acabar las clases», dice Alejandro Santín.