Seguirán sin ir a las reuniones y tramitarán la expulsión de la líder local
28 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La amenaza de expulsión que la dirección provincial del PSOE ourensano lanzó a la secretaria general de la capital, Carmen Rodríguez Dacosta, en el caso de que la asamblea de este jueves tuviese lugar, como así ocurrió, no era un brindis al sol. En los próximos días se reunirá la ejecutiva provincial del partido para estudiar lo ocurrido en esa reunión, que califican de «ilegal» porque una resolución de ese mismo órgano había pedido su aplazamiento a la agrupación local. La dirección del PSOE ourensano se mantiene así firme en su apoyo a los cinco concejales críticos del gobierno socialista de la ciudad, que mantienen su pulso con el alcalde, Agustín Fernández.
Ese grupo de ediles -calificados como pachistas por su cercanía al ex secretario general del PSdeG, Pachi Vázquez- respetó ayer la disciplina de voto del partido en dos plenos extraordinarios celebrados para tratar asuntos de gestión contable, pero seguirán sin asistir a las reuniones del grupo. Lo explicaba a los medios de comunicación la concejala Susana Bayo, que dijo que ella y sus tres compañeros se limitarán a gestionar sus competencias hasta que no se le devuelvan las suyas a Antonio Rodríguez Penín, a quien el alcalde retiró responsabilidades y sueldo tras romper su disciplina de voto. «Continuaremos facendo o noso traballo dentro das nosas áreas e das nosas concellerías», dijo Bayo, que instó a la dirección gallega a llegar a una solución.
Para ellos, como para la dirección provincial del partido, esta pasa exclusivamente por devolver a Antonio Rodríguez Penín sus competencias y su dedicación exclusiva. El caso es que, tras mantener este jueves una intensa ronda de encuentros con todos los implicados, la secretaria de Organización del PSdeG, Pilar Cancela, no logró ningún avance. Habrá más reuniones, pero no se ha fijado fecha para la próxima.
Intervención de Ferraz
Si el PSdeG no interviene o no lo hace al gusto de los concejales críticos con el alcalde, deberá intervenir la dirección federal. Así lo manifestó ayer la secretaria de Organización provincial del PSOE, María Quintas, que apuntó que «lo prioritario es resolver la crisis de gobernabilidad del Concello. Los temas internos se tratarán en los órganos correspondientes».
Respondía así a la pregunta de si la dirección provincial tramitará la expulsión de la secretaria general de la agrupación local, Carmen Rodríguez Dacosta, por celebrar la asamblea de este jueves pese a que se le había solicitado que la aplazara. En los próximos días habrá una ejecutiva para iniciar el proceso y para estudiar si en esa asamblea participaron no militantes.