Casi todos deben volver, y otros, repetir análisis
10 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Sorprende un centro de salud vacío un lunes laborable por la mañana. Al de Viveiro, en A Mariña lucense, acudieron pacientes a primera hora, pero corrió la noticia de que solo atendían urgencias y muchos ya ni entraban. Otros sí, y los atendieron, como casos urgentes. De una plantilla de diez médicos generalistas y dos pediatras, por servicios mínimos se quedaron dos de familia y una pediatra por la mañana, y uno general por la tarde. De los ocho restantes, pararon la mayoría. Entre el personal de enfermería, técnico y administrativo, lo contrario. Además de usuarios comprensivos con la huelga, había otros quejosos porque el Sergas no les había anulado las citas, «e xa sabían que non ían atendernos», protestaba un hombre de edad avanzada a la puerta de la consulta.
Dándose la vuelta, otra que bajaba por las escaleras, le replicó en voz alta: «¡Quítannos todo, estanse pasando, que paren!». Minutos antes de la una de la tarde, las zonas de espera para consultas están vacías, igual que la ventanilla de administración. Preguntando, es posible saber que a primera hora de la mañana sí acudieron más pacientes citados al ambulatorio de Viveiro. «Non sabíamos nada», se justificaban unos, mientras otros «viñan a probar sorte». Solo la tuvieron si pidieron por urgencias.
Peor les fue a la decena de usuarios a quienes a primera hora de la mañana les extrajeron sangre para análisis. Como en el ambulatorio de Viveiro toman muestras tres días a la semana, los sanitarios dieron por sentado que ayer también podrían enviarlas al Hospital da Costa, en Burela. Por precaución, preguntaron y descubrieron que el laboratorio hospitalario no las recogía. Ahí sí hubo protestas, de nuevo contra el Sergas, «porque podían avisar». El anticoagulante Sintrom se administró con normalidad.
De los alrededor de 400 pacientes que atienden cada día en el ambulatorio de Viveiro, ayer pudieron atender con carácter urgente a unos 80, calculaba un profesional. Los restantes, incluidos los de análisis, deberán volver otro día. ¿Cuándo? Ayer nadie se lo sabía decir.