Los pacientes podrán acceder al resultado de pruebas diagnósticas a través de Internet

e. Á. SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Actualmente, un usuario puede reclamar su historia clínica en los servicios de admisión, en procesos judiciales o para pedir una segunda opinión

31 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Sanidade modificará el decreto que regula la historia clínica electrónica para permitir un mayor acceso a la misma, tanto por parte del usuario como de terceros implicados en la atención sanitaria del enfermo. Actualmente, un usuario puede reclamar su historia clínica en los servicios de admisión, algo que suele hacerse por procesos judiciales, temas relacionados con seguros o para pedir una segunda opinión en un centro privado. A través de Internet, y siempre con el DNI electrónico, también pueden obtenerse datos sobre las altas de hospitalización o el historial farmacológico.

No obstante, el Sergas quiere dar un mayor acceso al usuario y trabaja en la inclusión de las pruebas de laboratorio y radiológicas en la parte del historial que será de acceso libre por parte del usuario, aunque siempre exigiendo antes la seguridad del DNI electrónico. «El certificado de la fábrica de moneda y timbre puede quedar registrado en el ordenador, y el único documento que exige identificación y una clave es el DNI electrónico, por lo que es el que garantiza una mayor seguridad», explica el secretario xeral de la consellería, Antonio Fernández Campa. Otra de las condiciones previas para ver los resultados de las pruebas es que un facultativo haya explicado antes la información «porque hay datos que es preciso que aclare un profesional», añade Campa.

Tras una experiencia piloto con la residencia Volta do Castro de Santiago, la Xunta ampliará el acceso de la historia clínica electrónica a los centros residenciales públicos, pero en principio no está previsto que esto se amplíe a otro tipo de instalaciones, como los centros de día, «ya que no realizan asistencia sanitaria». Esta medida estará implantada a principios del 2014, y el personal sanitario de las residencias podrá tanto acceder como anotar datos clínicos.