La Fiscalía aprecia elementos políticos que la favorecen en ambas zonas, aunque sobre todo observa una acción más decidida de sus jueces
13 oct 2013 . Actualizado a las 12:19 h.¿Son más corruptos los políticos de Lugo y Ourense que los del resto de Galicia? ¿Tienen ambas zonas un perfil propio en el mapa de la corrupción? ¿O todo es fruto de la coincidencia en el tiempo y las mismas provincias de jueces y fiscales más tenaces?
Campeón, Pokémon, trama de las multas, Carioca, operación Rey, caso Muralla, subvenciones de Arnoia, expediente de las minidepuradoras, contrataciones masivas de personal y hasta una supuesta malversación a cuenta de los servicios sociales a domicilio han ido generando una dinámica judicial en ambas provincias que superan ampliamente el número de imputaciones políticas del resto de Galicia y de muchas zonas de España.
«Se puede decir que hay una corrupción de corte ourensana si nos fijamos en que hay familias políticas que se perpetúan, circunstancia que favorece esos comportamientos», apunta Florentino Delgado, fiscal jefe de Ourense. «Hay también una forma de entender las cosas que conlleva una protección política singular, y finalmente se dan prácticas que benefician a grandes colectivos que las justifican», relata el fiscal provincial. Pese a identificar las claves de la mayoría de los casos de corrupción que conoce en su demarcación, Delgado tiene dudas de que sean más que en otras zonas «y lo que ahora pasa en Ourense, puede pasar después en Pontevedra», señala. Para el fiscal jefe la permisividad es el mayor caldo de cultivo de los actos políticos irregulares, y como recomendación sugiere dotar de más poder a órganos como el Tribunal de Cuentas, sobre todo para fiscalizar a la administración local.
Apoyo a las investigaciones
Por las manos del fiscal jefe de Lugo, Juan José Begué, están pasando los casos que más ruido judicial han generado en los últimos años. Tras admitir que algún motivo tiene que haber para que surjan tantos casos con políticos lucenses como protagonistas en los juzgados, el representante del ministerio público considera obligado respaldar a quienes han hecho posible que se instruya un número tan notable de asuntos delicados. «Prefiero que señalen mi provincia por investigar muchos casos de corrupción a que no aparezca en ese mapa porque no hay ninguna investigación», apunta Begué. Eso sí, el fiscal jefe lucense advierte que ante casos con decenas de imputados no se puede hablar ni de error ni de fracaso si muchos de ellos son finalmente absueltos o las acusaciones contra ellos archivadas. «Qué preferimos, un juez pasivo e inactivo, u otro muy celoso de la investigación que ve como de doscientos imputados al final solo quedan quince», se pregunta el fiscal. Subraya también que «los grandes casos no son setas del bosque fuera de temporada, cada uno suele generar más procedimientos de peso».
Jueces singulares
Representantes del Colegio de Abogados de Ourense, que prefieren mantener su anonimato al rayar sus despachos con diversos casos en fase de instrucción, rechazan que su provincia sea especialmente irrespetuosa con la legalidad en su quehacer desde las administraciones. «Si se investiga a prácticamente cualquier concejal de tráfico de España, por ejemplo, sería difícil que escapasen a la práctica de anular multas como se detectó en Lugo», asegura categórico un letrado. «Si la jueza De Lara estuviese en Guadalajara, surgirían allí tantos casos como los que han aflorado en Lugo o en Ourense, pero ahora está aquí la etapa de investigar y denunciar», añade la misma fuente apuntando al efecto contagio que suelen tener las denuncias en casos mediáticos como los surgidos en ambas zonas.
Campeón, Carioca, trama de la retirada de multas, operación Rey en Castro Caldelas, Muralla, Pokémon.
Subvenciones europeas en Arnoia, Pokémon, contratación de personal en la Diputación, caso de las minidepuradoras, uso de fondos del servicio de ayuda a domicilio