Convoca a Besteiro a abrir un diálogo político que ambos necesitan
06 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Uno de los aspectos más curiosos de la proclama «volve o PSdeG», lanzada por Besteiro en el congreso que lo encumbró como secretario general de los socialistas gallegos, es que la pronunció 15 días después de que Feijoo se lo pidiera expresamente: «Me gustaría que regresara al Parlamento, que estuviera», dijo el presidente de la Xunta del PSOE gallego. Este ligero cambio en el tono parece abocar a los líderes de los dos grandes partidos a ensayar una partitura común con forma de diálogo político, aunque sea por mera necesidad, pues de ello depende también la supervivencia del proyecto que uno representa y el otro anhela representar para la gobernabilidad de Galicia.
Resulta difícil disentir del diagnóstico que comparten Besteiro y Feijoo sobre la ausencia de PSdeG de la primera línea política, pues es un hecho que tiene un claro respaldo estadístico en los 290.000 electores gallegos que le dieron la espalda a los socialistas en las generales del 2011 o en los 226.000 votantes que dejaron de apoyarlo en las últimas autonómicas.
Es más que evidente que los socialistas cargan a la espalda con un problema de credibilidad que no es ninguna memez desde que, en mayo del 2010, Zapatero descubrió que no se había subido a un avión con destino a Bruselas, sino a otro secuestrado por la troika para conducirlo a los infiernos y reducir su programa electoral en cenizas.
La diferencia es que casi dos años después de la llegada de Mariano Rajoy a la Moncloa, tiempo en el que ya sufrió sus propias escaldadas, el PP empieza a tener problemas con rasgos similares a los que afligieron a los socialistas con Zapatero.
Sondeos adversos
Y ahí están los sondeos como el que recibió el PPdeG el pasado mes de septiembre, que los situaba -bien es cierto que sin elecciones a la vista- en la horquilla de los 37-39 diputados, es decir, con posibilidad de que Feijoo pierda la mayoría absoluta sobre la que cabalga y con el grupo de Beiras despuntando como segunda fuerza. Lo mismo ocurre con las encuestas difundidas en el ámbito estatal, que le atribuyen a los populares una caída de nada menos que 14,5 puntos y ponen al PSOE, pese a estar representado por el número dos del Gobierno de Zapatero, ligeramente por delante por primera vez desde el 2009.
Feijoo es consciente de que su partido es susceptible de sufrir todavía un desgaste mayor por la persistencia de una crisis económica que, como poco, durará dos años más, pues él mismo vaticinó en su último debate de investidura que la recuperación no llegaría, con un poco de suerte, hasta el año 2015.
Solo tomando como referencia el contexto de fondo, y las necesidades que comparten el PSdeG y el PP, cobra especial sentido el diálogo político entre ambos. Feijoo lo necesita para mostrar alguna capacidad de acuerdo en la gestión frente a la crisis. Para Besteiro es capital en su estrategia dirigida a que el PSdeG sea percibido a medio plazo como alternativa real de Gobierno en Galicia. El PPdeG tiene necesidad de compartir algunas cargas; los socialistas necesitan que la sociedad perciban que están dispuestos a asumir algunas.
«Paga a pena intentalo»</span>
La escenografía para enmarcar el diálogo PP-PSOE está preparada, y a ello se prestó también la cumbre de Feijoo con los expresidentes de la Xunta, que en su comunicado conjunto apostaron por «articular amplos pactos e consensos» en asuntos de interés general. El líder del PPdeG se colgó ayer de esta foto institucional y pregonó ante el comité ejecutivo de su partido que «paga a pena intentalo».
El debate sobre el estado de la autonomía, que tendrá lugar dentro de diez días, va a poner a prueba la voluntad real de entendimiento entre PP y PSdeG. Besteiro no lo va a tener fácil, pues en su grupo parlamentario son mayoría lo que creen imposible entenderse en algo con Feijoo. Aun así, el líder del PSdeG, como hizo el primer Zapatero con el presidente Aznar, está decidido a corregir el rumbo para crear, por primera vez desde los años noventa, un marco de diálogo PP-PSdeG.