Viaje al cerebro de la misión afgana

Alfredo López Penide LA VOZ EN AFGANISTÁN

GALICIA

El comandante Beneitez, ante el centro de control, donde trabaja.
El comandante Beneitez, ante el centro de control, donde trabaja. l.? p.< / span>

La Voz accede al área restringida del centro de operaciones desde el que se dirigen los movimientos de las tropas internacionales en Afganistán

22 abr 2013 . Actualizado a las 17:47 h.

El acceso al CJOC o Centro de Operación Conjunta de Kabul, donde se supervisa la totalidad de la misión internacional de Afganistán y desde donde se diseña el trabajo de la Brilat gallega con sede en Figueirido, está totalmente restringido. No se permite el acceso de cámaras, ni móviles -de hecho, las imágenes interiores de este reportaje han sido facilitadas por el Ejército estadounidense- y los periodistas solo pueden observar las pantallas de los ordenados por su parte posterior. Ni siquiera el servicio de limpieza puede entrar en la nave donde se ubican estas instalaciones en las afueras de la capital afgana, de tal modo que son los propios militares acreditados los que se tienen que ocupar de la limpieza.

Lo primero que llama la atención del CJOC no es su seguridad -sin ir más lejos, está todo su perímetro rodeado con muros de hormigón-, sino la propia estructura externa del edificio. La respuesta a esta circunstancia se encuentra en el hecho de que es un antiguo pabellón deportivo que se ha transformado en el cerebro de la misión de Afganistán. En la sala principal, en la que se analizan todas las informaciones que se recaban en todo el país y se toman las decisiones pertinentes, trabajan cientos de ordenadores.

Ante sus teclados, militares, pero también civiles, presumiblemente, en la nómina de los servicios de inteligencia de algunos de los países aliados. CIA y combate cibernético es lo primero que le viene a la cabeza a más de uno cuando observa algunos rostros, más si cabe si estos pertenecen a un joven pendiente de cinco ordenadores a la vez.

Tal y como señala el propio comandante Woods, del Ejército estadounidense, el trabajo, en términos muy generales, se divide en tres áreas principales: inteligencia, relaciones públicas y operaciones, además de coordinación y asistencia.

«Es el centro de operaciones donde se siguen los operativos que se están realizando en el momento. Son seguimientos en tiempo real», señala José Miguel Beneitez. Este comandante de caballería del Ministerio de Defensa es uno de los militares españoles destinados en el CJOC. En base a los datos que se obtienen y de su análisis, los mandos de la misión ISAF -acrónimo de Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad- actúan en consecuencia.

Unidad de intervención

Beneitez está destinado a la sección de estabilidad, la encargada de gestionar la ayuda humanitaria y la intervención en situaciones extremas. Aparentemente se trata de conceptos contradictorios, si bien este comandante de caballería mantiene que una es consecuencia de la otra: «La estabilidad es lo que lleva al Gobierno y al desarrollo de las infraestructuras. Ahora el Gobierno de Afganistán es el que está al mando, es el encargado de liderar cualquier operación. Siempre que estas autoridades lo requieran podemos intervenir». De hecho, en el seno del CJOC, el Ejecutivo afgano está plenamente representado y participa en la toma de decisiones. Esta presencia forma parte de los planes de repliegue que están en marcha y que conllevan una paulatina cesión de la autoridad por parte de la Alianza Atlántica a las autoridades nacionales.

Tres son las cuestiones que, aparentemente, más preocupan a la ISAF. La insurgencia en todas sus formas (talibanes, señores de la guerra y de la droga, bandidos?), la posible debilidad de un Gobierno que se pondrá a prueba en las elecciones del 2014 -existe el temor de que Abd El Hamid Karzai, actual presidente, continúe ejerciendo el poder político en la sombra dado que constitucionalmente no se podrá presentar a los comicios y se sospecha que lo hará su hermano- y los desastres naturales. «Hay terremotos, hay inundaciones, hay avalanchas? Es por eso que cuando necesitan ayuda tienen a Naciones Unidas», apunta el comandante Beneitez.

Al mismo tiempo, en el seno del CJOC se van ya vislumbrando las claves de cuál puede ser el futuro cuando se dé por terminada la misión en Afganistán. Las conclusiones que se están extrayendo serán previsiblemente debatidas en la próxima conferencia bianual de la OTAN. «Las autoridades afganas son conscientes de que tienen que estar preparadas para lo que se decida», dice Beneitez.