02 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Los responsables del Ministerio de Hacienda parecen haber reflexionado con la misma templanza la amnistía fiscal (Bárcenas y Diego Torres han dinamitado los circunloquios) y la reforma de la Administración local. Da la impresión de que una ley se ha redactado al lado de los evasores de impuestos y la otra se prepara a espaldas de los ayuntamientos. Así, la primera nació en un parto exprés. La segunda no llega. El proyecto se atasca incluso en los alcaldes del PP. Quizás porque se intenta podar en los ayuntamientos y sembrar en los símbolos de las duplicidades y el derroche: las diputaciones.