AGE y BNG piden en vano la disolución de la corporación compostelana
28 feb 2013 . Actualizado a las 12:14 h.El debate abierto en torno a la corrupción volvió a llamar ayer a la puerta de Feijoo con motivo de la enrevesada situación judicial del Concello de Santiago, donde están imputados bien por tráfico de influencias, bien por cohecho, o bien por prevaricación, cuatro personas que integraban la candidatura confeccionada por los populares para las municipales del 2011, y que contó con el visto bueno del líder del PP gallego. La oposición se puso en clave en el Parlamento para hostigar al presidente de la Xunta y exigirle que inicie la disolución de la corporación compostelana para la convocatoria de elecciones, peticiones a las que Feijoo respondió mirando para otro lado y tendiendo la mano para «extirpar a corrupción» de las instituciones.
En una sesión de control coral, marcada por las intervenciones ácidas y las algaradas montadas por varios diputados fuera de micro, Feijoo expresó su respeto por la política y las instituciones, un compromiso que consiste -explicó- en «perseguir ata o final a calquera militante ou cargo do PP que queira utilizar a política para lucrarse».
El jefe del Ejecutivo pronunció estas palabras en respuesta a la viceportavoz de AGE, Yolanda Díaz, que emplazó a Feijoo a actuar contra «a parálise e goberno en descomposición» de Santiago a través de la disolución de la corporación y la convocatoria de elecciones. Una petición similar la esgrimió Francisco Jorquera, portavoz del BNG, que le atribuyó al presidente la «potestade» para iniciar el trámite de disolución del Concello. «Só se pode rexenerar disolvendo e convocando eleccións», añadió.
El único grupo que evitó preguntar directamente por la situación política que se ha creado en Santiago fue el PSdeG, aunque Pachi Vázquez bromeó diciendo que poco hay que preguntar cuando «están todos imputados -dijo-, o anterior alcalde, o seguinte e seguro que o que veña».
Feijoo se detuvo de forma especial con Vázquez, haciendo caer la sospecha sobre el hemiciclo al manifestar que le sorprendía que el PSdeG «non pregunte nunca sobre as sombras de corruptelas» en la capital gallega. También reservó munición para los demás grupos, pues a Jorquera le recordó que el anterior bipartito compostelano, sustentado por el BNG, firmó contratos con la empresa Sermasa, investigada en la operación Pokémon, por valor de seis millones de euros, frente a los 114.000 euros suscritos por el gobierno popular, en tanto a la líder de EU-IU le reprochó el haber incrementado en un 40 % las «dedicacións exclusivas» en el Concello de Ferrol cuando gobernaron con el PSOE.
El mandatario autonómico se cuidó de no discutir la legalidad de las decisiones y los contratos que atribuyó a las fuerzas de la oposición, aunque sus alusiones soliviantaron a varios diputados de la bancada de la izquierda, que se resolvían en su escaño reclamando a Feijoo que respondiera a las preguntas sobre Santiago. Pero la hoja de ruta del presidente de los populares para este Concello, en caso de existir, no se desveló en el pleno. Se limitó a convocar a todos a discutir en la comisión de estudio sobre la corrupción que se abrirá en breve.
Los recortes a los empleados públicos también generaron polémica. La conselleira de Facenda, Elena Muñoz, dijo que la Xunta les ha pedido este año «menos esforzos ca no 2012». El PSdeG acusó a los populares de mentir en la campaña electoral al negar nuevos ajustes.