Pasó tres días con la familia en Pontevedra, de la que solo se separó para felicitar la Navidad desde la Brilat a las tropas en el exterior
26 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tenía previsto regresar a Madrid a última hora de la tarde de ayer o a primera de la mañana de hoy, tras pasar la Nochebuena y la Navidad en Pontevedra. El día 28 tiene Consejo de Ministros y su agenda oficial no le permitía pasar más tiempo en su tierra, aunque algunos de sus amigos, que apenas pudieron verle, confían en que pueda hacer otra escapada en Fin de Año.
Fueron tres días muy familiares los que disfrutó en Pontevedra, en los que solo se separó de su mujer y sus hijos para acudir en la mañana del lunes a la sede de la Brigada de Infantería Ligera de Figueirido para hablar por videoconferencia con las unidades españolas en misiones humanitarias y de paz en el extranjero. Este encuentro digital tuvo lugar después de felicitar personalmente la Navidad el sábado al contingente de la Brilat que está desplegado en Afganistán. Su visita al acuartelamiento pontevedrés para este segundo saludo a distancia no estuvo ausente de protesta. Allí esperaron su llegada afectados por las preferentes de Pontevedra, O Morrazo y O Salnés, aunque el presidente no llegó a encontrarse con los manifestantes, controlados por un fuerte dispositivo policial.
Rajoy llegó a Pontevedra el sábado de madrugada y se instaló con su esposa, Elvira Fernández, y sus dos hijos en su apartamento de Sanxenxo, en pleno paseo de Silgar. Y desde allí fue y vino a Pontevedra.
Más visible
El domingo por la mañana ya se dejó ver paseando en familia por la villa turística, vestido con una parka, vaqueros y náuticos, y se prestó a fotografiarse con algunos vecinos que reclamaron su atención con toda cordialidad. En esa primera jornada de descanso pudo disfrutar de un día soleado y comió en el Club Náutico de Sanxenxo en compañía de alguno de sus hermanos y amigos.
El lunes, con temporal de lluvia, ya no se prestaba para el paseo y, además, estaba el compromiso con la Brilat. Rajoy pasó la Nochebuena con sus hermanos y con su padre en la casa familiar de Pontevedra.
Ayer, martes, de nuevo se dio un paseo matinal por Silgar -solo acompañado por sus hijos- antes de trasladarse de nuevo a la ciudad del Lérez para compartir la tradicional comida navideña con su familia política en casa de su suegra, Llegó pasadas las dos de la tarde. Su padre, Mariano Rajoy Sobredo, también lo acompañó en esta celebración.
Desde que es presidente del Gobierno, esta ha sido la vez que más se le ha visto en público en sus escapadas a Pontevedra, en comparación con el verano y las pasadas Navidades. Sin embargo, la famosa cena del capón con sus amigos no se celebró, al menos de forma visible. Algunas fuentes apuntaron que Mariano Rajoy habría regresado solo a Madrid y que su mujer y sus hijos habrían alargado su estancia en la ciudad del Lérez.