Insta al Parlamento de Galicia a exigir rebajas en los peajes, el fin de las subvenciones a la concesionaria e igualar las tarifas de los diferentes tramos
21 dic 2012 . Actualizado a las 20:12 h.Alternativa Galega de Esquerda (AGE) está decidida a convertir la crítica hacia los peajes de la autopista del Atlántico en una de sus banderas y en esa estrategia instó ayer al Parlamento gallego a demandar de la Xunta y del Ministerio de Fomento la aplicación de notables recortes a la concesionaria del vial que hagan más acordes sus precios y beneficios a la actual situación de crisis.
En una proposición no de ley los parlamentarios de AGE no dudan de considerar la actuación de Audasa en la autopista gallega de «auténtico atraco a peaxe armada», considerando las continuas subidas en sus tarifas, aprobadas este año hasta en cuatro ocasiones por la ministra Ana Pastor, «como unha situación de abuso de poder e de monopolio», que a juicio de AGE es «aínda máis indignante» al comprobar que pese a los beneficios obtenidos en Galicia la concesionaria ha rebajado su cuadro de personal y no ha invertido ni en la ampliación de los tramos con más tráfico ni en un mantenimiento óptimo de los que más desperfectos presentan.
La propuesta que AGE hace al resto de los grupos parlamentarios se centra en abrir un debate extratégico sobre el futuro de la AP-9, sobre su privatización y relación empresarial, el monopolio que entiende dicho grupo detenta la concesionaria en Galicia y las prórrogas concedidas y que alargan hasta el 2048 la vigencia del contrato de explotación.
Tramo entre Vigo y Pontevedra
Además de debatir sobre el papel de Audasa, AGE exige que se elimine la subvención que 4,5 millones que cada año da la Xunta a la empresa a cambio de la gratuidad de los peajes de A Barcala y Rande; que se reduzcan de forma preferente las tarifas para los trabajadores que utilicen con mayor frecuencia la autopista y hagan recorridos de ida y vuelta el mismo día; que se se igualen los precios de las tarifas de los distintos tramos, en especial el caso del trayecto entre Vigo y Pontevedra, el más alto del vial, junto al Vigo-Redondela, y por último que se reclame la modificación legal de la norma que desde el año 2000 permite a las concesionarias de las autopistas contar con un incremento automático de sus tarifas en función del IPC, independientemente de la situación económica de las zonas en las que están ubicadas.