Pachi Vázquez no se decide a levantar la voz en Ferraz

Gonzalo Bareño Canosa
gonzalo bareño MADRID / LA VOZ

GALICIA

Pilar Canicoba

El líder del PSdeG escuchó como uno más a Rubalcaba sin discutir nada al secretario general

17 dic 2012 . Actualizado a las 11:16 h.

Decían las crónicas previas y aseguraban los confidenciales que Pachi Vázquez iba el sábado a Madrid a cantarle las cuarenta a Rubalcaba en el consejo territorial. Se afirmaba que le pediría cara a cara al líder del PSOE que convocara las primarias cuanto antes y se olvidara de su plan de retrasarlas hasta el 2015 para llegar a ese proceso con posibilidades de repetir como candidato socialista en las generales. Se situaba incluso a Vázquez en el grupo de los barones más críticos con la actual dirección nacional del PSOE, junto a nada menos que el madrileño Tomás Gómez, el valenciano Chimo Puig y el navarro Roberto Jiménez. Un cuarteto dispuesto, al parecer, a acabar con Rubalcaba por la vía rápida.

Extrañaba semejante desmelenamiento en el líder del PSdeG, que no se ha caracterizado nunca por dar puñetazos encima de la mesa ni por anunciar por adelantado sus intenciones. Pero parecía que, por fin, Vázquez estaba dispuesto a hacerse valer en Madrid.

Y no. Aquello no fue ni mucho menos lo anunciado. Nada se supo de ese supuesto órdago de Vázquez, que escuchó como uno más a Rubalcaba sin discutir nada al secretario general, cada día más convencido de que tendrá una segunda oportunidad contra Rajoy en el 2016. No se sabe si es que Vázquez se asustó al verse incluido en ese grupo de díscolos o si el pánico le sobrevino al escuchar cómo el madrileño Tomás Gómez pedía sin tapujos a Rubalcaba que se fuera y dejara paso a otro. Lo nunca visto en Ferraz. Y demasiado para Vázquez, al parecer.

Las dudas y los rivales

Se le adivinan al secretario general de los socialistas gallegos intenciones de reivindicarse en Madrid y de afianzar un discurso propio. Él, como Rubalcaba, cree que pese a la severa derrota en las elecciones gallegas tiene todavía posibilidades de repetir como candidato. En su caso, no probablemente ya contra un Feijoo que, diga lo que diga, no aspirará a un tercer mandato. Pero aún le cuesta a Vázquez sacudirse el topicazo del gallego en la escalera. Mientras los barones socialistas se sienten con poder suficiente para anunciar públicamente apoyos o desafecciones hacia Rubalcaba, a él le sigue costando. La Voz de Galicia quiso hablar con Vázquez antes del consejo territorial de este sábado para saber simplemente su posición en un debate abierto en el PSOE. Si era partidario de retrasar las primarias al 2015 o hacerlas en el 2013. Nada más. Pero ni siquiera eso fue posible. Prefirió, una vez más, esperar y ver. Y así es muy difícil.

Mientras Vázquez se debate en la duda de si convertirse en un barón incómodo para Ferraz o tratar de ganarse apoyos en Madrid para resistir en el PSdeG, en Galicia le empiezan a brotar como champiñones rivales dispuestos a arrebatarle el liderazgo. El más reciente, José Ramón Gómez Besteiro. Pero no será el último.