Beiras marca el rumbo del BNG

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Leandro

Las tesis del exportavoz nacional triunfan en el Bloque tras su salida

16 dic 2012 . Actualizado a las 18:15 h.

El retorno de Xosé Manuel Beiras al Parlamento gallego como abanderado de la plataforma Alternativa Galega de Esquerda (AGE) está provocando un seísmo silencioso en el BNG, el frente nacionalista que contribuyó a fundar en 1982 y del que formó parte durante tres décadas. La sombra que proyecta el histórico dirigente nacionalista sobre su antigua organización, a la que rebasó en votos en las autonómicas del 21-O, está forzando un cambio de rumbo en el Bloque que poco a poco se hace visible, hasta el punto de que el discurso que defendió Beiras desde dentro, como la conexión con los nuevos movimientos sociales o la apertura a los simpatizantes, triunfan una vez que tomó la puerta de salida.

En cierto modo, Beiras manda ahora más en el Bloque que cuando estaba dentro. Cuando en febrero del 2010 organizó la llamada Rolda de Rebeldía, un foro de debate dirigido a reconectar el BNG con grupos afines, la UPG censuró ese acercamiento a los no militantes tildándolo de «autodestructivo» y respondiendo con un plantón. En cambio, ahora es la UPG la que, en un gesto sin precedentes, abre las asambleas del Bloque a gente sin carné para que contribuyan a corregir el rumbo.

En la nueva hoja de ruta del BNG, plasmada en un documento público titulado Construíndo futuro, también se dice que hay que prestarles «especial atención» a los movimientos de contestación social, que era justo lo que Beiras llevaba reclamando sin éxito desde que el nacionalismo fue apartado del poder de la Xunta, en el 2009.

Toma de posesión

Los movimientos de Beiras y de AGE no pasan ahora desapercibidos. Si deciden boicotear la toma de posesión del presidente de la Xunta, el BNG hace lo propio, pese a que haya estado representado tanto en la última toma de posesión de Fraga como presidente como en la primera que Feijoo asumió el mando.

La dirección del Bloque está decidida a evitar que la nueva coalición le pueda rebasar por la izquierda y se convierta en una fuerza motora a nivel social de mayor relevancia. El BNG se esfuerza en sacudirse la etiqueta de ser un partido del sistema, como el PP y el PSOE, lo que explica que le cueste demasiado abandonar gobiernos, como el de las ciudades de Ourense y Lugo, para exhibir un perfil casi igual de contestatario que el de AGE.

Si la nueva coalición es capaz de hacerle una oposición dura al PP, de lo que se trata es de que el Bloque esté también a la altura por mucha moqueta que haya pisado. Con esta corrección del rumbo, es más fácil que los caminos del BNG y de la organización de Beiras puedan confluir en el futuro. ¿Cuándo? Es una incógnita todavía. Pero el Bloque trabaja para que eso ocurra.

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