Sondaxe avanzó la mayoría del PP y la irrupción de AGE
31 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los analistas demoscópicos consideran que las encuestas electorales son una herramienta clave para determinar las tendencias de la opinión pública ante cada cita con las urnas. Más allá de que logren un acierto pleno en el reparto de escaños, los especialistas valoran la foto fija que en cada momento reportan los sondeos y su evolución a lo largo de períodos concretos como las campañas electorales.
«Las encuestas no son quinielas, sino escrutinios de la opinión pública que marcan las tendencias políticas de la sociedad, y por tanto son herramientas útiles para comprobar cómo va evolucionando la intención de voto», explica Carlos Cigarrán, jefe de proyectos de Sondaxe. Sus sondeos fueron publicados por La Voz de Galicia durante nueve días de la pasada campaña electoral, aunque también se llevaron a cabo en los días previos y posteriores a la franja central de las dos semanas oficiales de la carrera política gallega. Las estimaciones de Sondaxe fueron marcando la tendencia otorgando siempre una indiscutible mayoría absoluta al PP determinada según las opiniones de los 7.200 entrevistados, que fueron dibujando una horquilla que fue variando entre 39 y 41 escaños, cifra esta última apuntada en el sondeo del último día de campaña. También las encuestas publicadas por La Voz determinaron claramente la irrupción y crecimiento de Alternativa Galega de Esquerda, que en el primer día de sondeo partía de dos posibles escaños y acabó en el trabajo del mismo día de las elecciones empatando en actas de parlamentarios con el BNG, ocho para cada formación, aunque con un porcentaje de voto ligeramente superior para la coalición liderada por Xosé Manuel Beiras. «Si la campaña hubiese durado un día más nuestros sondeos hubieran determinado también el 9 a 7 final», asegura Cigarrán.
En todo caso, el alto nivel de indecisión de los encuestados, uno de cada dos no tenía claro a quien votar, hicieron más difícil acertar en el caso del PSOE y BNG, formaciones que acabaron cediendo votos a AGE y a la abstención.
Esa indefinición y la sorpresa de AGE echaron sin embargo abajo pronósticos como los del mismo CIS, que en Galicia falló en la atribución de 18 escaños, y sin embargo en el País Vasco, donde todos los sondeos fueron similares, solo erró por tres.