El mes más veleta del otoño gallego

susana basterrechea REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Octubre arrancó cálido, seguirá con lluvia y no se descarta algún temporal. El panorama cambiará desde hoy mismo cuando afectará a la comunidad una borrasca otoñal

14 oct 2012 . Actualizado a las 12:09 h.

Aunque lo normal es que sea bastante lluvioso, octubre puede deparar cualquier cosa en Galicia. El décimo mes del año puede encadenar días de sol y calor más propios del verano con jornadas de nubarrones y precipitaciones, con borrascas más o menos profundas o incluso con la caída de las primeras nevadas. «Octubre es como una montaña rusa, sí. Es el otoño en su máxima expresión», dice Ana Lage, del departamento de predicción operativa de MeteoGalicia. «Es un mes en el que suele haber muchos cambios, muchos contrastes. Lo vemos en los últimos años, con temperaturas muy veraniegas en los primeros días, de hasta 25 y 30 grados, para después, en cualquier momento, visitarnos una baja [borrasca] y traernos un tiempo más de invierno», añade.

Ese calor a destiempo del que habla la meteoróloga lo hemos notado a comienzos de este octubre. El fin de semana pasado, por ejemplo, se alcanzaron los 30 grados en Ourense. El agua del mar tiene mucho que ver en ello. «Aún está relativamente cálida y, aunque el aire frío ya baja de las zonas polares, todavía hay oportunidad de que nos afecte algún anticiclón y deje temperaturas elevadas para la época. En diciembre eso sería imposible, pero en octubre aún sí», explica otro de los técnicos de MeteoGalicia, Juan Taboada.

Justo después del calor llegaron las primeras lluvias, pero con sensación de bochorno, un episodio que Taboada califica como «un tanto peculiar». «Lo típico de esta época es que las borrascas se desplacen de Terranova a Irlanda, pero en este caso se formó una en Azores, con aire subtropical. Así que esa borrasca envió lluvias a Galicia, pero con calor y humedad, casi de clima subtropical. Una rareza», explica.

¿Qué tiempo hará ahora?

El panorama cambiará desde hoy mismo -tras una pequeña tregua de dos días de sol-, cuando afectará a la comunidad una borrasca típicamente otoñal. A partir de ahí, afirma Taboada, «pinta lluvioso». Así, se espera una semana con riesgo alto de precipitaciones y, más allá en el tiempo, aunque la predicción es menos fiable, días de lluvia salteados con otros de anticiclón. «Pero no semanas de tiempo seco, solo interrupciones anticiclónicas de muy corta duración», matiza su compañera Ana Lage.

Coincide el pronóstico que hace MeteoGalicia para lo que queda de mes con las previsiones que manejan en la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que apuntan también a tiempo húmedo y fresco. «A partir de este domingo [por hoy], la lluvia, unida a un descenso de temperaturas, parece que va a ser la tónica predominante - señala Francisco Infante, delegado de la Aemet en Galicia-; para las dos semanas siguientes, del 22 al 28 de octubre y del 29 al 4 de noviembre, los modelos no proporcionan una señal clara, es decir, lo más probable es que el tiempo tenga un comportamiento normal, sin desviaciones apreciables». Lo que incluye la irrupción de algún temporal en la segunda quincena del mes. «Es probable algún sistema frontal más activo y que haya momentos de lluvias intensas, pero es pronto para asegurarlo», dice Taboada.

Variabilidad por años

Ese carácter mudable de octubre se aprecia también al comparar distintos años. El 2002, por ejemplo, comenzó muy seco (agravando la sequía arrastrada desde la primavera en las comarcas atlánticas) para luego dar un giro de 180 grados y acabar con precipitaciones superiores al valor esperado gracias a la visita de los restos de la tormenta tropical Kyle y a otro temporal. Un año después, las temperaturas quedaron por debajo de la media, y en el 2005 y en el 2006 la superaron con creces, al igual que los registros de lluvia acumulada. El 2007, en cambio, fue sequísimo, con un fuerte predominio de las condiciones anticiclónicas, situación que, algo más suavizada, se repitió un año después. Octubre del 2009, por su parte, fue muy cálido, pero normal en cuanto a lluvias. También fue húmedo el del 2010, mientras que el año pasado, el mes comenzó caluroso, con máximas que superaron los 30 grados, y acabó con lluvias de carácter torrencial.