23 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Para el capitán Agustín Rodríguez Vázquez, disponer de las instalaciones de Salcedo supone «un salto cualitativo enorme en la calidad de la instrucción». No en vano, el realismo se busca, incluso, creando un laberinto de calles, unas muy estrechas y otras no tanto, entre las viviendas de la aldea, donde el enemigo puede estar esperando agazapado.
Todos coinciden en que este tipo de ejercicios busca incrementar la seguridad de los soldados que van a desplegarse en Afganistán. Esto se ha convertido en toda una prioridad y no se descuidan los detalles. De hecho, se controla algo tan aparentemente nimio como pueden ser unas gafas de sol. De este modo, las lentes disponen de protección balística contra esquirlas.