El alcalde dice que explorará todas las posibilidades legales si la Xunta y el Estado «seguen sen investir un céntimo»
21 ago 2012 . Actualizado a las 13:30 h.Harto de declaraciones de intenciones que se quedan en nada, de proyectos que se diluyen sin licitarse y de que no le hagan caso, el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez (BNG), decidió ayer dar un golpe de efecto y amenazar con regular el acceso a la playa de As Catedrais. Es un órdago arriesgado, porque no sabe cómo ni si legalmente es posible, pero anunció que explorará todas las posibilidades legales a su alcance en el caso que la Xunta y el Estado no accedan a poner en marcha un plan de ordenación del arenal.
«Quizais se rían de min, ou quizais me fagan caso... pero eu vou ir para adiante», comentaba ayer lacónico Suárez. Es un episodio más, tras el llamamiento con tintes dramáticos que hizo la pasada semana el Bloque. El vicepresidente primero de la Diputación de Lugo, Antonio Veiga Outeiro, y el propio Fernando Suárez comparecían en el arenal para lanzar su mensaje: «Estamos matando á galiña dos ovos de ouro da Mariña».
La queja es conocida: el Concello no tiene medios para responder a las necesidades que presenta el arenal, saturado algunos días de visitantes. As Catedrais, sostiene el alcalde, excede la competencia municipal y por eso se hace preciso un plan integrado por todas las Administraciones, que permita rentabilizar al máximo el arenal.
«Nestas condicións non podemos seguir un verán máis», añadía ayer el alcalde, desvelando el dato de las 7.000 personas que pasaron por el punto de información turística de la playa en la semana del 13 al 19 de agosto.
El regidor está molesto por el «ninguneo» de la Xunta al que pasa por ser uno de los grandes reclamos turísticos del país. Todavía perplejo porque el arenal fuese excluido del top ten de Turgalicia, le indigna más que el Ayuntamiento tenga que hacer frente con sus exiguos medios a las demandas que presenta As Catedrais, como disponer de siete socorristas, y -dice- que Xunta y Estado «só utilicen esta praia como cartel e referente da súas políticas de turismo, e logo non invistan nin un céntimo».
Por eso lanza su efectista amenaza: limitar el acceso el próximo verano. El regidor reconoce que no sabe cómo lo hará: «Non falo de cobrar... ou si, quizais non se vaia moi desencamiñado por aí. Ao mellor por cuestións de seguridade non pode baixar tanta xente xunta á praia, nin estar asomada aos cantís. O Concello tamén ten unha responsabilidade e ímola facer valer».