El alquiler de pisos y apartamentos continúa siendo una fórmula socorrida a la hora de plantearse unas vacaciones en la playa. La costumbre está bien asentada en Vilagarcía de Arousa, ciudad en la que no es extraño que los propietarios de las viviendas negocien con sus inquilinos de invierno su salida estacional de las mismas, para retornar a ellas en septiembre. Javier Álvarez y Ana López comentan su percepción de lo que está ocurriendo este año desde la inmobiliaria Noval: «La verdad es que este verano sí hay demanda, o por lo menos en nuestro caso se han incrementado las solicitudes, la gente está llamando para informarse sobre alquileres de verano».
En un mercado en el que la iniciativa de los particulares compite con éxito con las inmobiliarias, la cuestión de los precios está sometida a enormes variaciones. Es posible alquilar un piso de cuatro habitaciones por 350 euros la semana, cifra que puede multiplicarse o encogerse en función de su ubicación y prestaciones. «Supongo -opina Ana López- que pagar 15 días en un hotel no está al alcance de todo el mundo; esto puede ser más económico».
javier álvarez inmobiliaria noval (VILAGARCíA)